lunes, 3 de diciembre de 2018

Qué pena…

(Esto es parte de lo que he escrito hoy en el foro del profesorado de mi centro, donde me piden apuntarme en una lista de turnos para poder salir a votar y después traer un justificante de "haber ido a votar")

Qué pena…
Creo que en mi vida he pedido un justificante "de haber ido a votar".
Recuerdo que a mi padre, hace más de 50 años, se lo pedían.
Y menos aún he pedido turno para ello como en una charcutería.
Tampoco encuentro eso en ninguna normativa. Por favor, si alguien la encuentra, hagámela llegar.

Qué pena…
¿Qué quiere la Consejería de Educación de Canarias, o la Inspección, tratarnos como mentirosos de partida, tener a las mesas de votación rellenando justificantes?
¿Qué será lo siguiente, pedirnos un justificante de a quién votamos y por qué?

Qué pena…
Estas serán mis últimas votaciones sindicales, visto lo visto, no sé si habrá próximas, lo mismo da igual…

Qué pena…
Este fin de semana estuve en Andalucía, me encontré con un amigo. Allí tienen 18 horas lectivas, y a los profesores de mi edad les descuentan otras tres.
Yo este año tengo descuento de horario de 2/3. Me lo cobran con mi sueldo: 2/3 también.
Mi amigo trabaja casi las mismas horas y cobra sueldo completo.
Preferí no preguntarle por su sueldo en Andalucía.
Y todo eso, creo yo, no se lo han dado por la gran generosidad de su Consejería o de alguna divinidad. Alguien lo habrá pedido. Alguien lo habrá exigido. Y quienes suelen hacerlo son los sindicatos.
Mal que nos pese, los descuentos horarios, las ratios, los suplementos, las bajas sin descuento, las jubilaciones, no caen del cielo, hay que pedirlas, hay que exigirlas.
Y se pueden perder.

Qué pena… 
Ustedes votarán en las próximas elecciones sindicales del profesorado. O puede que no.
Les deseo suerte.

Qué pena…