sábado, 7 de julio de 2012

De Vuelta con el Cuaderno

No suelo mezclar los post en este blog "Discentia", mi blog de aprendizaje, y "Acuarelas y apuntes", mi blog artístico.

Sin embargo, en esta ocasión ambos ámbitos se mezclan. He regresado hace unos días de Zaragoza, donde acudí a un curso sobre "Arquitectura en Cuaderno", y, pese a llevar toda mi vida dibujando, me he sentido más aprendiz que nunca, y esa sensación, entre curiosa, admirada, humilde, y frustrante a la vez, hacía tiempo que no la sentía.

Los últimos años había asistido a otros eventos educativos, o de TIC, donde la gente siempre es increíble y lo más importante de ellos, pero no sé si las máquinas, o esa soberbia que te da el pulsar una tecla y que algo aparezca, o esa frase ingeniosa que colocas en una pantalla, me hacían creer ser un sabio y no un aprendiz, eventos donde el tiempo se te pasaba buscando, y no encontrando, hablando o escuchando, pero raramente observando, asombrándote, haciendo, creando.

Algo tiene el dibujo y el arte que nos devuelve a lo más primario e infantil, que nos agranda ojos y orejas, y nos hace admirarnos una y otra vez. Lo mucho o lo poco se queda ahí, en un papel, a nuestra vista y a la de los demás. Quizás por ello comienza el Arte a estar ausente de nuestros aprendizajes. Somos nuevos dioses a los que hoy los dedos o las teclas nos permiten acariciar mil y una sabidurías ocultas a los demás, almacenarlas y procesarlas, aunque raramente hagamos algo por aprender de ellas, ni por cambiar nuestro entorno, ni por cambiarnos a nosotros mismos.

Y es por todo eso que creo oportuno traer aquí el post humilde y asombrado que he publicado en "Acuarelas y Apuntes": "De Vuelta con el cuaderno":

"De vuelta con el Cuaderno", mi post en "Acuarelas y apuntes"