martes, 20 de septiembre de 2011

Del Dibujo, la Plástica y de su aprendizaje

…O de cómo los gigantes se convirtieron en molinos y luego simplemente desaparecieron.

Escribir sobre el dibujo y su aprendizaje es, cuando menos para mí, una paradoja. Si tuviera que hacerlo con un dibujo, haría muchos trazos diferentes y gruesos que con el tiempo y los ciclos educativos se debilitan, se interrumpen, y finalmente desaparecen. Algo más o menos así:


Hablar del dibujo, de la enseñanza del dibujo y de sus problemas y defectos es para mí un poco como si hablase de alguien de mi familia, al mismo tiempo cercano y doloroso. Algo muy personal. Conozco lo que he visto y leído en mi trayectoria de 22 años como profesor. Pero 22 cursos, decenas de aulas y cientos, quizás miles, de alumnos y alumnas no me garantizan saberlo todo. Así que contaré mis opiniones, mi visión personal, que puede ser más o menos acertada, pero es la mía.

Primero, la terminología:
No son para mí las palabras que usemos un punto fundamental, ni quiero entrar en discusiones de otro ámbito, el lingüístico, pero sí creo que el lenguaje que usamos marca lo que hacemos, así que daré mi opinión:
Llámenme anticuado, pero NO me gusta la palabra "plástica". "Artista plástico/a" me parece feo. Lo siento, me parece una palabra artificial, fría, automática. Intento explicarla a mi alumnado y no me resulta fácil. Y debe ser error mío. Será que lo primero que conocí de esta palabra fueron los materiales plásticos y me resulta difícil encajarlo como algo humano, sensible. Además creo que en otras lenguas del mundo ya se usa poco. "Artes plásticas", "Bellas Artes", "Artes y oficios",… ¡mira que somos cursis y anticuados!!
Me gusta Arte simplemente, Artes visuales, o incluso Dibujo y Pintura, me parecen términos más adecuados en mi opinión, pero aquí el lenguaje es instrumento en manos de unos pocos, poco dados a los cambios, así que habrá que aceptarlo.

Segundo, los currículos:
Para entender la enseñanza del dibujo y la Plástica podemos observar lo que se enseña en los centros educativos:

En Infantil, de 3 a 6 años, de un modo natural, las actividades plásticas se integran con el niño/a (salvo que el maestro/a esté atacado por los nervios, la obsesión por no manchar, no desordenar,… o esté poco formado).

En Primaria, de 6 a 12 años, se imparte, dicen, la educación artistica. La falta de espacios y rincones adecuados y quién, cómo y para que se imparte, de lo que hablaré más adelante, hace que los niños pasen a hacer tareas repetitivas, cuadernillos y otros recursos que no supongan cambio notable respecto a otras materias. A ello se une la reciente, pero sumamente negativa en mi opinión, y cada vez más extendida, opción de impartir “Plástica en inglés”, que recurre a enseñar vocabulario y actividades repetitivas en la hora de Educación Artística, eso sí, en inglés.

En Secundaria, de 12 a 16 años, el amplio currículo inicial, diversificado en materias optativas, aulas específicas y profesorado especialista que marcó la LOGSE, ha ido siendo reducido, movido, fraccionado, optativizado, temporizado, minusvalorado cada curso, según qué comunidad autónoma, qué época, y siempre a la baja. Optativas como Cerámica, Grabado o Diseño por Ordenador se han perdido, teatro, danza o cine, si alguna vez las hubo, desaparecieron hace tiempo de los Institutos ante materias de dudoso contenido artístico. Las aulas de plástica se remodelan o comparten, y no hay tiempos ni espacios. El horario artístico va reduciéndose e interrumpiéndose. Se da en 1º o no, luego en 3º, o no, en 4º es hoy científica, mañana humanística... El resultado para el Dibujo y la Plástica es que no hay manera de saber en cada ciclo, ni cuando se llega al bachillerato, lo que el alumnado ha aprendido de manera discontinua y fraccionada en su itinerario de la ESO. 

En Bachillerato, de 16 a 18 años, la materia se divide en dos ramas igual de obsoletas, el Dibujo Técnico y el Dibujo Artístico, con la adición de alguna otra como Volumen. Los currículos de estas materias, salvo breves referencias al arte contemporáneo o al CAD, no son muy diferentes de lo que se exigiría en el siglo XIX, y están condicionados por unas pruebas de PAU igualmente decimonónicas. En ambos dibujos, técnico y artístico, donde en la vida real ya todo el mundo utiliza las nuevas tecnologías, raramente el alumnado pasará de cuadernos y lápices y tendrá acceso a ellas.

En Adultos, de 18 años en adelante, la plástica, al menos en Canarias, se suprime en Secundaria ("¿Quién la necesita?", dirán) y sin embargo, en Bachillerato el Dibujo Técnico, Artístico y Volumen son los mismos. ("Habrán de ponerse al día -o no-", pensarán).

Que en un siglo donde lo visual tiene tanta importancia tengamos estos currículos dice mucho de nuestras obsoletas administraciones educativas y políticas, y de nosotros como docentes. Eso sí, los cambios al currículum siempre se hacen lejos del alumnado, del profesorado y hasta de la época en que vivimos, mirando hacia atrás y recortando tiempos, espacios y profesorado.

Tercero, los espacios, materiales y tiempos escolares:
Los grandes olvidados. No oirán hablar de ellos. Y sin embargo, si alguien se dedica a un trabajo visual o plástico necesita de los tres. 

Mucho tiempo he perdido explicándolo a otros compañeros/as. Pidiendo aulas específicas, lavabos, papeles, arcilla, tiempo para realizarlos. Alguna vez he conseguido ese lavabo, agrupar dos horas seguidas, dinero para materiales, espacio para exponer trabajos, alguna hora de ordenadores, para perder todo, o parte, el curso siguiente por una nueva circular, un nuevo horario, o nueva distribución de cursos y aulas. Aulas sin luz, pequeñas, sin espacio para almacenar o elaborar, pasillos oscuros donde nada se ve, son comunes en muchos centros escolares. Simplemente no las vemos. O no queremos verlas.

Hacer entender que áreas y actividades diferentes requieren espacios diferentes resulta muy difícil en una enseñanza estandarizada e industrial donde lo único que se calcula es el número de alumnos y se da aulas iguales para todo el mundo. El estrecho espacio de un pupitre horizontal no es suficiente para crear algo nuevo. De ahí a ponerse a colorear fotocopias o cuadernos “de plástica” sólo hay un paso muy fácil de dar, pero muy triste y aburrido.

Que nos veamos obligados a impartir las materias artísticas en lugares idénticos a otras materias, iguala nuestro contenido a teorías artísticas y ejercicios de repetición, y no de creación.

Cuarto, el profesorado de Plástica
A qué negarlo, posiblemente el profesorado de Plástica y Dibujo, visto así en su conjunto, somos de lo peor que hay, y una de las causas de esta situación. Somos parte del problema, y parte de la solución. Y no, no es ironía, y lo voy a intentar explicar:

Yo veo dos razones, la primera, la premisa tan extendida entre la administración educativa, directivas y resto de docentes de que “la plástica la enseña cualquiera”. La segunda es que no existe un “profesorado de plástica” como tal. El profesorado que hoy imparte Plástica procede de tres, e incluso cuatro, caminos y formaciones muy diferentes:

1 - Profesorado que impartía Dibujo en Bachillerato. Procedente en su mayoría de las Escuelas de Bellas Artes, su formación está orientada a las áreas artísticas y al dibujo y escultura y actividades “académicas”.
2 - Profesorado, como yo, que impartía Dibujo en Formación Profesional. Su formación es principalmente técnica y está orientada al dibujo técnico y las representaciones industrial y arquitectónica.
3 - Maestros/as sin formación específica en Plástica. No existe en las Escuelas de Magisterio especialidad de Educación Artística, allí se les prepara en esta materia como algo complementario y con un tiempo cada vez más escaso. Se habla de en el futuro establecer en las Escuelas de Magisterio una especialización de un año o Mención en Educación Artística. Pero eso, que supone una mejora, no garantiza al menos próximamente un cambio. A ello se suma la nefasta maniobra de la “Plástica en Inglés”, que está desplazando a maestros/as cualificados/as e interesados/as en impartir la Educación Artística por otros/as cuyo principal mérito es ese, saber inglés, y a eso orienta su enseñanza. Añado también otro caso, y éste relativo a la ESO: pese a que la Logse especificaba un periodo transitorio hasta el año 2000 para que la Plástica fuese impartida por especialistas, este plazo se ha imcumplido, y maestros y maestras, caso de haber horas disponibles en un IES, pueden impartir Plástica en primer ciclo de la ESO, sean de la especialidad que sean.
4 - Finalmente, añadiré el profesorado de todo tipo no incluido en las anteriores, a quienes por necesidades del centro, horario disponible u otras circunstancias, se le asigna impartir la Plástica en cualquiera de los niveles educativos.

Si a todo lo anterior sumamos otros factores, como el acentuado individualismo del profesorado de Dibujo, desarrollado desde su formación artística o técnica, e incentivado por los procesos de selección y promoción, que no facilita los acuerdos o la colaboración. También la soledad y aislamiento: la pérdida de horas ha llevado a que normalmente haya un único/a profesor/a por centro, con un gran número de alumnos/as, con muy poco tiempo disponible y nadie con quien coordinarse. Por poner un ejemplo, las únicas reuniones a las que he asistido últimamente son para el informarnos sobre el vetusto examen de la PAU.

Que el profesorado sea ser tan variado en su formación, acceso, conocimientos y disposición influye mucho en los resultados obtenidos y en la coordinación de la materia .

Quinto, la trampa de las TIC
Escribiendo en un blog, con mi interés creo que evidente por las TIC, puede que resulte paradójico y hasta un pelín nostálgico que muestre mis reticencias a su uso. Intentaré explicarme:

Las TIC son un arma pedagógica imprescindible. Desde que terminé mis estudios, y de eso hace ya años, viví el comienzo de su aplicación a la arquitectura, a las artes y al diseño gráfico. Ningún dibujante puede prescindir de ellas hoy día. Sin embargo, es muy normal que en los centros no dispongamos de ordenadores o de tiempos para usarlos en las clases de plástica. Otras materias harán valer la importancia de “sus” horas y “sus” suspensos. A pesar de ello, raramente encontrarán un/a docente de Plástica que no maneje no sólo las TIC, sino todo tipo de medios audiovisuales.

Así que, por si queda alguna duda por lo que escriba después, yo, usuario de ordenadores desde hace más de 30 años, soy muy favorable al uso y experimentación de las TIC en plástica. Las TIC han de intervenir e intervendrán en la enseñanza del Dibujo y la Plástica. Es imposible plantearse hoy ningún arte visual sin la intervención de las TIC. Pero eso no significa que sustituyamos, y sobre todo en edades tempranas, el manejo, manipulación y creación manual de objetos, colores y texturas por su sustituto informático. Ambos aprendizajes han de complementarse, no sustituirse.

Por eso asisto últimamente, entre perplejo, asombrado y asustado, al recurso de usar las TIC como un medio sustitutivo de esos materiales tradicionales: puesto que un programa obtiene un resultado similar a un dibujo, llamémosle dibujar, puesto que una pantalla puede ser coloreada, llamémosle pintar, puesto que podemos encontrar, copiar e incluir cualquier imagen, llamémosle crear. Sustituir el proceso de creación por un proceso de juego más o menos controlado con herramientas circunscritas a una pantalla, supervisado por un docente genérico, nada interesado en crear o expresar empobrece la educación artística, no la fortalece. No compartir los resultados creativos del alumnado o dejar que simplemente desaparezcan en cada clase, también.

Si el uso de las TIC en Plástica no es el adecuado a la edad y desarrollo cognitivo del alumnado, si no se orienta a los objetivos de análisis, procesado y expresión personal con imágenes, si no se complementa, por historia, motricidad y aprendizaje con otros procedimientos y técnicas artísticas según la edad, si no obedece a un desarrollo progresivo y continuo, si no busca un fin creativo o visual, su resultado será similar a los cuadernillos actuales: repetir procesos o juegos según el margen que nos den, pero no será crear y menos aún educar artísticamente.

Resumen: mirando al futuro
No hay que ser adivino para ver hacia dónde debe ir la enseñanza de las artes visuales, del Dibujo y la Plástica, basta ver lo que se crea actualmente, y compararlo con lo que se enseña actualmente. Evidentemente la autoformación y la formación externa intentan salvar el desfase que la educación reglada no consigue salvar, y el empobrecimiento cultural y artístico es evidente. Convertir al alumnado en consumidor y no en creador, en receptor pasivo, y no en emisor de mensajes, en ignorante y sin espíritu crítico es para mí un error educativo grave y socialmente pernicioso.

La infancia es para mí el periodo clave. Lo que sucede entre los 0 y los 12 años marca las capacidades humanas. Niños y niñas crean de manera natural, tienen interés, basta darle los espacios, tiempos y materiales necesarios. La creatividad y el manejo de imágenes son fundamentales en el desarrollo de los pensamientos. “Si no puedo dibujarlo, es que no lo entiendo”, decía Einstein. Y sin embargo, no le damos importancia. Los niños, y sus maestros/as abandonan la creación y la imaginación demasiado pronto. Y luego es muy difícil recuperarla. 

El fin de aprender a dibujar no es desarrollar una habilidad, sino adquirir y desarrollar un lenguaje de análisis y expresión, no en vano la imaginación es la imagen procesada, recordada y expresada. Y todos los factores mencionados, currículos, espacios y tiempos, profesorado y TIC deben ir orientados a conseguirlo, y no de una manera entrecortada, sino a lo largo de todos los niveles de formación.

Pensé en titular este post “El dibujo y la plástica se mueren…” Y he expuesto mis razones. Aún hay esperanzas, pero muchas cosas han de cambiar. Repito: currículos, espacios, tiempos, formación y selección de profesorado, TIC… y no sé si seremos capaces. Muchas ideas quedaban en la primera imagen de este post a medio camino, en ese dibujo interrumpido: Arte, pero también, edificios, inventos, proyectos, diagramas, análisis, retratos, investigaciones. Todo puede ser dibujado para ser entendido mejor. Si sabemos hacerlo. Si alguien nos lo enseña:


Esta es mi visión. Y mi opinión. Pero me gustaría conocer otras.


Epílogo:

Dibujo que menciono en los comentarios. Ahí digo:

Las técnicas artísticas para mí son como las comidas en relación a las edades de la vida y a las estaciones del año: no comemos siempre lo mismo, ni nos gustan las mismas cosas, pero es necesario probarlo todo para saberlo y variar las dietas.



17 comentarios:

Josu Garro dijo...

No puedo más que aplaudir y llorar sobre tu comentario. Tienes razón, toda la razón, tu análisis es totalmente certero y da igual en que lugar de España te encuentres. Si ya en el BUP los aprendizajes visuales ya eran marginales con la ESO y sus sucesivas revisiones estas áreas, las referidas a las artes visuales quedaron arrinconadas y apartadas. Con el trilinguismo de moda hoy aún quedan más relegadas al rincón del currículo donde el tiempo se detiene olvidado. Uno de los grandes errores de las distintas reformas educativas que se hicieron en este país fue el de intentar dotar al currículo educativo de una utilidad funcional diversificando lo que sirve o no sirve en función de las necesidades laborales de la época. Y con un criterio muy funcional las "artes plásticas" no eran muy del gusto burguesillos de los distintos ministros o ministras de educación. Y poco a poco las artes al cajón del olvido. Y podíamos seguir y seguir pero la verdad estoy ya muy harto de advertir y avisar de indicar lo que está mal según mi opinión que para algunos y dada mi carrera poco notable no cuenta mucho. Yo hice Bellas Artes y a mucha honra.

Pedro Villarrubia dijo...

Muchas gracias, Josu.

Es normal que cada uno no veamos todo exactamente igual, pero también me alegra que coincidamos en muchas cosas.

Este era un post que me debía primero a mí mismo, y luego a todos quienes como vosotros, profesorado, alumnado, intentan salvar el Arte cada día en los centros educativos.

Y no quiero ser pesimista ni hacer llorar. Quiero tener esperanzas de que esto puede ser salvado, pero antes, creo, de emprender un camino nuevo, debemos de levantar la vista y mirar el panorama, de donde venimos, y hacia donde nos quieren llevar.

Un fuerte abrazo.

Tamara Orozco dijo...

Fantástica tu reflexión, del todo acertada.
El sistema educativo que tenemos promueve un curriculo artístico de risa. Da igual la zona de España, como bien dice Josu, y da igual el nivel del que hablemos.
Muchos de los que nos dedicamos a la docencia en el ámbito de la Educación Artística, vemos cómo se desconsidera socialmente la enseñanza de estas materias.
Del collar de macarrones para mamá al "coloreo-recorto-pego", del dibujo de paralelas al circulo cromático... Actividades repetitivas, sí, y lo peor de todo es que se plantean sin sentido, eso es lo más triste, no se busca una utilidad ni se enfocan adecuadamente.
La formación del docente es ampliamente mejorable, no solo del de infantil y primaria, no existe una titulación de maestro en educación plástica, cierto, aunque sí un postgrado, pero realmente es difícil que un especialista llegue a dar la plástica en un centro de primaria, ya que curiosamente, existe una norma no escrita, pero sí extendida, de que sean los tutores-generalistas, los que den esta materia. Cuando no, como bien mencionas, surge la "necesidad" de enseñarla en inglés, pasándose a llamar "Arts & Craft" (jaja) y relegando su metodología a las infumables fichas, que obvian el proceso creativo y el trabajo de muchas técnicas que se salen del papel y la bidimensionalidad.
En cuanto a la secundaria... Pienso que a los docentes de artística nos deberían dar el título de "magos", alternando Música-Plástica en los cursos de la ESO, si conseguimos que aprendan algo con este planteamiento es haciendo verdadera magia.
No mencionas la especialidad de Bachillerato Artístico, que dentro del lamentable panorama que tenemos, es de lo poco que se salva, no sé si es que en Canarias no lo hay.
Por otro lado, me gustaría ser positiva y pensar que llegará un cambio, a mejor, y que al ámbito artístico pasará a tener un lugar más importante dentro de la educación, que la importancia que se da a la creatividad no es solo de boquilla... pero la realidad me contesta que eso será en otro país, no en este.
No obstante, hay muy buenos profesionales que no tiran la toalla y que enseñan cada día a amar el arte, mientras sea así aun hay esperanza.
Un abrazo

Pedro Villarrubia dijo...

Gracias, Tamara, por tu compartir tu visión.

No cito expresamente el Bachillerato Artístico (aunque cito Dibujo Artístico y Volumen y lo imparto a adultos como puedo, luego te cuento) ya que no conozco directamente su modelo y también porque ha quedado relegado, al menos en Canarias, a un número de centros tan ridículo, uno por isla, que apenas creo tenga reflejo en la educación artística de todo el alumnado.

Es como decirnos: "Vale, impartimos Arte y Música porque tenemos una escuela y un Conservatorio, y el resto del alumnado que pase hambre artística o pasen por este aro que les dejamos".

Yo imparto el Bachillerato artístico para Adultos como puedo, con una escasa clase semanal, en un aula normal, con apoyo de textos, videos y trabajos prácticos. Yo la "A" no se la pondría por "artístico", sino por "asistencial". Procuro que aquellos adultos/as que dejaron sus estudios artísticos en algún momento puedan obtener un título que les permita progresar.

Experiencias como la del IEDA e IOC del Bachillerato Artístico online, de las que estoy muy pendiente, me hacen pensar que es posible mejorar lo que imparto, así que en ello estoy, aprendiendo.

Y cuando mi visión se nubla un poco, pienso en cómo me enseñaban a mí, con fotocopias de una cabra o de un racimo de uvas, y en la cantidad de buenos docentes y experiencias creativas que he ido conociendo estos años.

Por desgracia, como Robinsones artísticos, vivimos en islas no físicas, pero sí educativas, cada día más aisladas y postergadas, y cada pequeña derrota la siento como propia. Nos venden que el titánico esfuerzo diario meterá el arte en las escuelas. Yo creo que no, pero al menos embellece nuestra esquina del mundo y nos hace mejores.

Y vaya, ya me volví a poner pesimista. :-) Y es que creo que si hay un cambio educativo positivo hacia el arte, será como ha sido siempre, por un esfuerzo común, llamémoslo revolución, acuerdo, consenso, proyecto... que se centre en la infancia y que cambie o mejore sustancialmente todos los factores que menciono, alejándose de las "materias" y horarios y centrándose más en una educación artística integral y continua a lo largo de la vida.
Un abrazo.

Manuel dijo...

No quisiera repetirme en todo lo que hablamos largo y tendido en nuestros varios intercambios de correos a propósito del borrador de este post , pero sigo reafirmándome en el aspecto evolutivo del arte, en el sentido de reconsiderar el nuevo rol de las prácticas artisticas y sus creadores en el contexto de los avances sociales y tecnológicos de nuestra sociedad. Defiendes una práctica artística que -lo queramos o no, esa es otra cuestión- es y será obsoleta en pocos años. Estamos d acuerdo en que ciertos aspectos ”procedimentales” del dibujo y de la creación plástica han de permanecer. Estamos de acuerdo en reivindicar una digna y más profesional educación artística (con programas, con objetivos, con recursos, con...)desde las edades mas tempranas. No se si estaremos de acuerdo en que las artes visuales (y por supuesto, las musicales y las que integran de forma interdisciplinar ambas disciplinas, como el videoarte, el arte electrónico y multimedia ) cumplen una función esencial en el imaginario visual de la juventud educada o (o maleducada) en entornos multimedia y un tal vez excesivo abanico de “pantallas”, tanto en el ámbito personal (es decir: yo siento, yo creo, yo hago) como social (para que hago y para quien hago), que están estrechamente vinculados
entre sí, constituyendo un todo inseparable que es sin duda el principio básico de toda creacion visual, llamémosla “arte” si quieres.
Para responder a este nuevo escenario, el nuevo curriculum de las enseñanzas artísticas debería dar una visión amplia de toda esa cultura artística que incorpora
distintos medios de expresión, integrando al proceso de enseñanza-aprendizaje
un enfoque sustentado en la creación, apreciación y reflexión sobre el
fenómeno artístico, reconociendo las influencias de la creación artística en
diversos ámbitos de la experiencia humana, incorporando las tecnologías contemporáneas
o emergentes como reflejo de los lenguajes de nuestra civilización
e integrando los objetivos transversales como creatividad y afectividad. Sin querer estoy utilizando una palabrería con la que no me siento cómodo pero intento encontrar un sentido al trabajo que he venido haciendo durante tanto tiempo y el que me gustaría desarrollar en mi nueva singladura en la fantástica aventura de flotar para Andalucía un Bachillerato de Arte a distancia en el IEDA. Un reto del que espero salir vivo o acabar de "robinson" en mi solitaria Ínsula Dulcamara ...
Para terminar, agradecerte tu inmensa y necesaria reflexión, aún a pesar del tinte "nostálgico" o pesimista que tal vez se desprenda entre líneas.
Manuel.

Pedro Villarrubia dijo...

No nos dejan dibujar en los comentarios, Manuel… …caachis!!

Ya me gustaría a mí tener una varita mágica y saber qué quedará obsoleto y que será arte en 10, 20, 30 años…

Ya me gustaría saber si usaremos el dedo índice, un punzón o la mente para expresar las imágenes que se nos ocurran.

Pero se me dan mal las adivinanzas. Por lo que yo sé y veo, el carbón de Altamira y los colores llevan aquí siglos y en las escuelas seguramente seguirán, porque no veo yo, salvo en las "High Standing Schools" posibilidades de extender a las escuelas, al menos en esta época de recortes, esas tecnologías multimedia de que me hablas.

En todo caso, es lo que pasa, si en otras materias hay dos o tres opiniones pedagógicas aquí varias… por cada profesor de plástica. Y así nos va. Yo hablo de hundimiento y otros me hablan de resurrección, yo hablo de comercialización y manipulación y otros me hablan de motivación y difusión.

Mira, Manuel, no sé como pintártelo… o quizás sí… con un dibujo (lo pondré al final del post por si no funciona el enlace aquí).

Las técnicas artísticas para mí son como las comidas en relación a las edades de la vida y a las estaciones del año: no comemos siempre lo mismo, ni nos gustan las mismas cosas, pero es necesario probarlo todo para saberlo y variar las dietas.

Con los lápices de colores, las pinturas, las TIC, las máquinas de foto o video, ocurre lo mismo, en el arte no podemos usar desde los 3 a los 80 años las mismas herramientas, pero tampoco despreciar ninguna. No vale todo para todo en toda época y edad. Pero tampoco debemos suprimirlo.

Picasso, hijo de un profesor de dibujo, decía: "me llevó cuatro años pintar como Rafael, pero me llevó toda una vida pintar como un niño." Sin embargo, que yo sepa, nunca desdeñó ningún aprendizaje. También dijo: "siempre estoy haciendo cosas que no sé hacer, de manera que tengo que aprender como hacerlo."

Así que, como me has recordado a Picasso, Manu, te "condeno" a leer un viejo post: "Cada segundo de vida es un momento nuevo…"

Isabel Ruiz dijo...

Sólo puedo decirte que en mi vida podría haber llegado a ser profesora de arte (¿qué es eso de que puede hacerlo cualquiera?).
El arte es un don, algo que se lleva dentro, aunque luego se eduque. Nunca he tenido ese don, aunque he podido pintar alguna cosita al óleo (fíjate que siempre ha sido cuando he querido hacerlo yo, jamás en el colegio) o dibujar algún animal.
Mis profesores me dieron por perdida desde muy niña, así que no he podido desarrollar esa parte de mí. Sin embargo, la música se me da bien... cosas que a veces no cuadran.
Que no nos tomamos, o se toman, el arte en serio es un hecho lamentable, pero obvio. Que es necesario sensibilizar al niño-adolescente, porque la tecnología no lo es todo y cada vez más las emociones ocupan su lugar.
Se necesitan más artistas, más profes artistas, más gente como tú. Abrazos, Pedro!!

Nicolasa Quidman dijo...

Pues yo, como siempre, me opongo...

Por favor, entiende este comentario como un punto de apoyo para la reflexión desde el escepticismo más absoluto respecto a existencia de "educaciones" o "enseñanzas" en plural.

Nunca me ha gustado la separación entre disciplinas, porque justamente el conocimiento avanza en las fronteras, en las intersecciones entre unas y otras. Por eso no entiendo (nunca entenderé) que las asignaturas, o las materias, tengan unos espacios horarios diferenciados... en ninguna etapa. Me gusta más pensar que en cada uno de esos espacios artificiales se podría trabajar todo aquello que es un lenguaje, y lo que ese lenguaje expresa: la fuerza creadora de cada persona. No entiendo las ciencias naturales sin dibujo, ni las ciencias sociales sin números, ni el deporte sin música... Y no entiendo ese afán por repartirse el tiempo o la importancia. La falta de cualquiera de las partes es incultura. Y nuestro sistema es lo que nos garantiza: seremos siempre unas incultas, excepto si nosotras mismas alimentamos nuestra curiosidad.

Por otra parte, la creación, va mucho más allá de lo artístico. La ciencia (social o natural), la matemática, la tecnología, son pura creatividad, por no hablar de la lengua (que en USA han cambiado de nombre, y ahora se llama "Language arts") El arte como parcela del saber, y sea plástico o auditivo, requiere de un entrenamiento que se asemeja más al de la disciplina deportiva, y una visión más cercana a la historia de lo que otros crearon...

Y por último, creo que untar un lienzo con pintura acrílica es uno de los placeres físicos más sublimes que existen. Pero nadie pensaría en ir a recoger cochinilla para hacer rojo (¿o sí?) Seguramente este razonamiento es recurrente: ¿qué pensaban los artistas plásticos de la pintura acrílica cuando apareció en el panorama? Imagino que sería controvertido... ¿Y qué pensarán, dentro de 20 años, aquellos que dibujen con la tableta gráfica, de dirigir el trazo sin utilizar la mano?

Qué gusto haber podido soltar mi fardo... lleva tiempo pesándome a la espalda. Gracias, Pedro.

Pedro Villarrubia dijo...

Gracias, Isabel
Creo que la sensibilidad es una cualidad humana y es la base del Arte, sea musical, plástico o literario, y creo que tú la posees.

Soy de la opinión de que todos/as somos artistas plásticos. Basta recordar nuestra niñez. En algún momento alguien nos dio un empujón, hacia delante y avanzamos, o hacia un lado y nos apartamos. Pero si te pones delante de un papel con la curiosidad, desparpajo y falta de prejuicios de una niña de 6 años, pintarás, vaya si pintarás.

Dar clase de dibujo o plástica, te lo puedo decir, es otra cosa, muy frustrante a veces. Recoger desánimo y apatía, saber lo que tú harías pero no saber cómo enseñarlo, dudar si empujar o no, no poder entrar en los ojos de otro/a, en las manos de otro/a.

Gracias también, Nicolasa/ María:
Es lo que me pasa por ponerme a escribir. Debo ser un pésimo escritor si de mi post se deduce una defensa del actual currículo de plástica y dibujo, y de sus actuales docentes.

Así que lo voy a recalcar:
- Los nombres de las materias no me gustan.
- Los obsoletos modelos de currículo y áreas actuales no me satisfacen.
- Los espacios, materiales y tiempos dedicados al arte no son suficientes.
- Ninguno de los cuatro tipos de docente me parece adecuado.
- Las TIC no me parece que sean -aún- la solución a la enseñanza del Arte.

Pero si la alternativa que me proponen pasa por que el actual profesorado de otras áreas asuma e integre, sin más, la enseñanza artística, porque las matemáticas tienen geometría, la historia obras de Arte, la geografía mapas y el inglés fotografías, pues tampoco.

Para eso prefiero sinceramente que desaparezca el Arte de las escuelas, que se refugie bajo los puentes, en parques o calles.

Mi modelo, si es que me atrevo a proponerlo, apunta más a centrarse en la infancia y en las edades evolutivas del niño/a, a crear una nueva carrera docente que no esté basada en la especialización, sino es progresiva y tardía, sino en la interdisciplinariedad, en el conocimiento del alumnado, de la sociedad, de la cultura y en el manejo de la información y de las nuevas tecnologías y en el paso progresivo de tutor a guía.

Pero por lo que veo, amigas/os, deberé antes aprender a explicarme mejor.

Escribí esta tarde en el blog de Aníbal:

…Lo cierto es que el arte en las escuelas se muere. Pero nunca morirá. Lo llevaremos donde haga falta. Bajo los puentes, en los pasillos, en los parques, en Internet también. Y cuando cambie la escuela, cuando cambiemos nosotros, los niños lo estarán esperando. Y nos lo devolverán. Sonriendo.

Nicolasa Quidman dijo...

No, tú te explicas muy bien, la que se ha explicado mal he sido yo. Lo que quería decir es que la única manera de que todo tenga la importancia que realmente tiene (o sea, la que cada niña o niño le quiera dar) debe ser como tú dices, y como digo yo: integración, interdisciplinariedad y mucha escucha. Y eso no me cuadra con espacios y agrupamientos hechos para la enseñanza del arte, sino para el aprendizaje de todo. Un aula con 30 mesas y 30 sillas en filas es igual de mala para todos. Es un problema de la enseñanza, sin apellidos. La falta de materiales adecuados también. El uso espurio y mercenario de la tecnología también. Y por lo que sé de ti, hasta aquí estamos de acuerdo. Además, el modelo que expresas es también el que yo elegiría.

Donde empieza el desacuerdo es aquí: ¿qué es lo que quitamos para hacerle hueco al arte? Porque en una parte de tu discurso es lo que leo entre líneas: hay que hacer hueco a otras cosas porque son igual de importantes. Y esa es la negociación de siempre, parcelada en áreas de conocimiento-poder. Creo que ese discurso hay que liquidarlo. No interesa. No sirve. Daría igual que las apestadas fueran las Matemáticas o la Tecnología: los fracasados, los apartados, los intocables serían otros, pero seguirían existiendo... Y creo que estamos de acuerdo también, aunque en el post pueda leerse, en algunos fragmentos, otra cosa.

Por último, me importa mucho recalcar que la creatividad no está asociada a ninguna disciplina en particular, sino a una forma de propiciar el aprendizaje, de entender y afrontar los problemas que permita a cada quien elegir su camino. La ciencia, y las matemáticas, como he dicho, son grandes creaciones humanas, espacios abiertos que se han tabicado para la escuela de hoy (o de hace dos siglos), y para comodidad de los docentes (y aquí, de nuevo, habría mucho de lo que hablar); las ciencias y las matemáticas no están enfrente del arte, sino al lado.

Espero haberme explicado mejor esta vez. Y gracias de nuevo. Me encanta "escuchar" lo que tienes que decir.

Ainhoa Ezeiza dijo...

Muchas gracias por el post, había quedado pendiente tras unos cuantos debates en Twitter al respecto.

No tiene ningún sentido que la Plástica, o el dibujo, o como sea que se le pueda llamar siga siendo una "maría", al igual que la educación musical y la educación física. Es un error gravísimo, como tantos otros errores educativos que pasarán a la Historia.

Lo de la integración en otras áreas es bastante falso. Es como quitar horas de lengua(s) por estar presente en las demás disciplinas... eso está muy bien, pero, como pasa con la Educación Plástica y Artística, no hay trasvase de conocimiento, se da por hecho que está integrado y listo.

Yo estoy con NicolasaQM en que la Educación Artística debe estar en todas las áreas, cuánto/as científicos/as se apoyan en el arte para desarrollar sus experimentos en sus cabezas, tener nuevas ideas... pero integrarlas de verdad, y también viceversa.

Fijaos mi caso: tengo una asignatura que es Competencia Comunicativa, pero en ningún caso se espera que incluya elementos de expresión artística. No es que nadie me lo impida, pero yo sola no puedo, necesito alimentarme de los conocimientos y habilidades de quien va por delante de mí en ello. No me refiero a que me den un curso de 8 horas sobre Plástica, y menos con el agujero que tengo como Isabel (efectivamente, me aprobaban "Manualidades" porque les daba pena "ensuciar" mi expediente). Me refiero a trabajar en equipos interdisciplinares para que aprendamos unas áreas de otras y nos ayudemos, cada cual en su especialidad, a llevar a cabo proyectos ricos.

Me acuerdo un curso en que tuve la suerte de tener a mi lado al profesor de Didáctica de la Educación Física y cruzamos curriculum y programa (yo daba Didáctica de la Lengua en Magisterio) y muchísimas cosas cobraron sentido. Como se suele decir en interculturalidad, integrar es asimilar, mucho mejor mezclar e intercambiar ;)

Como Josu, aplaudo y lloro tu comentario, pero al mismo tiempo, cada vez incluyo más elementos plásticos y artísticos en mis clases. Cada vez me fijo más y aprendo de maestros como Josu, que cada vez que me enseña el iPad me enseña nuevas formas de expresión y me da ideas.

¿Cuándo acabarán los guettos departamentales?

Juan Bueno dijo...

Pedro, tu post me ha servido y servirá para impartir algo que no te gusta cómo se viene haciendo: Art. Lo escribo así en inglés porque eso es lo que trato de inculcar con nuestro peculiar modo de transformación de personas y espacios de un modo comunitario a través de la Plástica y el Art bilingüe. Y todo ello nació de nuestra, creo que acertada, concepción de la Educación Artística Bilingüe. Como siempre lo primero es lo primero y la expresión y comunicación por medio de los medios plásticos es prioritaria en nuestro centro:


Un saludo y gracias mil por tus posts.

Pedro Villarrubia dijo...

Lamento haber desatendido vuestros comentarios, María, Ainhoa, Juan.

Posiblemente sea porque no me veo yo muy capaz de desenredar esta madeja de opiniones sobre educación artística. Me gustaría aclararlo un poco más en un próximo post, pero antes, casi como en un borrador, voy a poner aquí algunas ideas:

No defiendo ni las áreas, ni las horas, ni los tipos de profesorado existentes. Describo lo que veo: el arte se muere en las escuelas. Y no, no creo que las TIC, o el Art -actualmente, recalco- lo sustituyan o compensen de momento.

Mi experiencia diaria es encontrar alumnado adulto "mutilado" artísticamente, tras 13 o más años de estudios, que se expresan y entienden gráficamente peor que cuando tenían 3. Y que lo poco que saben no se lo deben a la escuela, sino a familia, revistas, cine, internet o la televisión.

Evidentemente, María, Ainhoa, el Arte es algo que debería estar integrado en todas las áreas y niveles, pero seamos sinceros/as, esos adultos "mutilados" son hoy la mayoría de nuestro profesorado: centrados/as en un área, en su parcela, escasamente hábiles, y lamentablemente escasamente sensibles hacia el Arte.

Cierto , Juan, que podemos encontrar profesorado que sí esté motivado y sensible y que imparta Art, Ciencias, o Lengua, dejando que su alumnado se exprese, aprecie y construya imágenes, pero me temo que no es lo habitual, y que las condiciones en que se impartirá (espacios, materiales) tampoco serán las mejores.

Creo que el cambio educativo ha de venir por la desaparición de parcelas en los niveles iniciales, en el trabajo integrado por proyectos y en el manejo activo y no pasivo de la información y comunicación, dejando al alumnado una mayor participación e iniciativa y la construcción de una nueva cultura escolar, también artística, por supuesto.

Y claro, eso implicaría un cambio radical en los currículos, la formación y selección del profesorado y en la estructura organizativa y física de los centros educativos.

Dejo el resto para otros post, a ver si me aclaro, que uno al fin y al cabo, y pese a que lo intente, no es hábil con las palabras.

Gracias por comentar.

Jose R. dijo...

Apasionante artículo éste, Pedro. No obstante en su lectura siento la encrucijada, siempre, de dos ideas superpuestas. A lo uno le viene lo otro opuesto. A ver si me explico, es como decir: Me gusta, pero... no me gusta. Por ejemplo: comentas que no quieres entrar en lo lingüístico, pero montas un apartado llamado "Primero,la terminología" entrando de lleno en ello. Es como una dualidad intermedia que al final hace que la balanza siga como estaba.

Pero bueno, vayamos por parte:
1- Con respecto al apartado "...terminología" discrepo. Puede ser que la palabra "Plástico" te resulte lo que quiera resultarte, pero define muy bien lo que quiere decir: "Artista plástico". ¿Por que se usa este término? Precisamente porque en la actualidad, los creadores cada vez son más polifacéticos, ya no son simplemente pintores o escultores, sino que dominan muchas disciplinas. Es por ello, que ahora el artista se denomina "Artista Plástico". Y llevan toda la razón, pues ni son pintores, ni grabadores, ni músicos... sino todo a la vez, todo unido bajo UNA MISMA OBRA. Y de esto no tenemos la culpa tu o yo, sino nuestros conocidos artistas de principios de siglo XX, que ya empezaron a romper la idea decimonónica del Arte y la obra artísitca (y ya a mediados ni te cuento, Marcel Duchamp, Joseph Beuys...).
2- En cuanto a los apartados acerca del currículo y del profesorado de plástica estoy muy de acuerdo. Hubo un momento en el que se mezclaron "las ovejas con las cabras" y esto se cargó la asignatura, y muchas cosas más (la defensa de la materia, la unidad de la materia, el currículo de la materia...).
3- En cuanto a las TIC, estoy de acuerdo en NO SUSTITUIR, sino COMPLEMENTAR, ENRIQUECER con las nuevas tecnologías. Pero HAY QUE HACERLO, es INDISPENSABLE, el uso de las nuevas tecnologías en nuestras materias, porque ir en contra sería ir contracorriente, sería no aceptar la realidad actual, nuestra contemporaneidad.

Seguimos en contacto.

Pedro Villarrubia dijo...

Porque creo que aclara - lo mismo no - mi postura, añado aquí el epílogo a mi último post "Innovación educativa con TIC en Educación Artística, Plástica y Visual - Ángeles Saura"

"Se preguntarán quizás, tras leer mi post anterior, y quizás pensando que en él propugno la nostálgica vuelta al carboncillo, a la pluma, al pincel y al profesorado"artista", que qué pinto yo en un libro sobre Innovación educativa con TIC en Educación Artística.

Se equivocan en ese caso. Llevo desde 1993 usando ordenadores para mi materia y para mi arte, buscando nuevos recursos, experimentando, aprendiendo, y las TIC forman una parte importante, si no excesiva, de mi tiempo diario.

Lo que sí alerto, advierto, observo, es que cada edad requiere unos instrumentos de aprendizaje, que el mundo sensible y variado que constituye el Arte no se sustituye, como en una orquesta, por un único instrumento, que un programa que se limita a unas opciones, o a una pantalla, que"imita", no crea, sólo aparenta crear, y que hoy en día ni las tecnologías ni las conexiones están tan ampliamente extendidas en las escuelas como para permitir una enseñanza artística igualitaria únicamente con TIC.

Evidentemente, el arte viene y vendrá ligado a las TIC, pero no sólo usado como tablero o pizarra de dibujo, sino como objeto integrado, como cámara, piano, teléfono, diccionario, telescopio, lienzo o cualquier arte que seamos capaces de inventar o interpretar con ellas.

Pero, por encima de todo, no olvidamos al actor y autor principal de la educación, que es el discente, el alumnado, en sus distintas etapas de desarrollo, de crecimiento, de expresión. Observémoslo de verdad y démosle la opción de expresarse libremente, de mezclar, de jugar, de experimentar, compartir y desarrollar la creatividad natural con que llega a nuestras escuelas. Y no olvidemos que como el deporte necesita de ejercicio, el arte sigue necesitando del tacto, la vista y la imaginación."

Pedro Villarrubia dijo...

Jose,
Cierto que no iba a entrar en terminologías, pero mira, pues sí, porque las palabras marcan, y mucho, y más cuando educamos, y si aceptamos llamar al Arte como una materia ("plástica") se convierte en algo material, prescindible, comercial, y, por qué no, hasta innecesario.

"Plastic arts is a term, now largely forgotten, encompassing art forms which involve physical manipulation of a plastic medium by moulding or modeling such as sculpture or ceramics. The term has also been applied to all the visual (non-literary, non-musical) arts." (Wikipedia).

Si algo me gusta de la "plástica en inglés" es que la llaman, simplemente, "Art". Tres letras que incluyen mil mundos.

El inglés domina el mundo. Sólo aquí los carcas lingüistas hispanos y algunos artistas educados en viejas escuelas se hacen llamar así: "plásticos".

Nunca oí a Picasso llamarse artista "plástico". Sólo hablaba de ARTE con mayúsculas y lo que hacía era ARTE, ya fuese pintura, grabado, cerámica o escultura.

Hemos dejado que jueguen con las palabras y hemos dejado el Arte para la Historia del Arte, hemos dejado el Arte a los CSI de la historia., los que certifican cadáveres artísticos en los museos.

¿Mantenemos lo de "plástica" en la Educación?
Bien, entonces al vertedero con ella y reciclémosla de una vez.

En ARTE.

Palabras…

Jose R. dijo...

Jejeje, me gusta el arrojo de tus palabras defendiendo EL ARTE. Me encanta, se nota que se te va la vida en ello.

Cuando he hablado de "Plástico" me he referido más bien al "Artista Plástico" que no a la asignatura "Educación Plástica y Visual", de la que seguramente compartamos bastantes ideas. Incluso la de que "incluso está mal llamada". Podríamos hacer una especie de... lucha por el cambio de este nombre. Tal vez en twitter podríamos empezar. ¿Qué tal "Educación Artística"? Abro con ello un hash: #eduacionartistica