lunes, 6 de junio de 2011

Porque nos importa un pepino

Que nuestra economía dependa del buen estado de unos pepinos es algo muy serio.
Que baste un precipitado y erróneo análisis en Alemania para que toneladas de verduras vayan a la basura es algo muy triste, e indignante.

Es la diferencia entre países que venden pepinos y países que venden coches de lujo, o trenes de alta velocidad. ¿Cuántos pepinos, o tomates, hay que vender para pagar esos productos que alegremente adquirimos?

Porque no sólo son las verduras.
¿Qué haremos cuando retiren la bandera de una playa por un precipitado análisis, o destinen el turismo alemán o inglés a otras playas y países, porque sí, porque les interese entonces?

Pero trenes, coches de políticos, maquinaria, móviles, y sueldos de eurodiputados/as los pagaremos todos/as.

Porque sí.

Porque nos importa un pepino.


Y mientras tanto, yo dibujo "gurkes", pepinos en alemán. 
Por lo mismo.








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