miércoles, 1 de junio de 2011

La burbuja educativa ha estallado



La burbuja educativa ha estallado.
Pero no se preocupen, me ha estallado a mí.
Es lo que pasa cuando acercas un cactus a una pompa de jabón.
Luego, el problema no es de la pompa, sino de ese maldito cactus.

Todo empezó por unos tuits míos sobre "la burbuja educativa".
La idea ni siquiera fue mía. Como me recordaron hoy, "no leas". Pero leí esto, y lo retuiteé:

@timekord Thinking about the Education Bubble - industrial thinking compromising our future for short term performance

Así que después de leer, pensé, y lo que es peor, lo tuiteé:

¿Burbuja educativa? ¿Nos hace la tecnología olvidarnos de los fines educativos para centrarnos en recursos y gadgets? (vía @ConnectIrmeli )

No hubo mucha respuesta, así que tuiteé mi respuesta incluyendo los tags de dos eventos educativos que se celebraban ese fin de semana, #EABE11 sobre blogs educativos andaluces, y #citapdi sobre pizarras digitales el que se celebrará en julio #aulablog11.

Empiezo a pensar que sí. #burbujaeducativa #eabe11 #citapdi #citapdi #aulablob11

No fueron muchos más, cinco o seis, los que siguieron, intentando explicar qué entendía yo por #burbujaeducativa.

¿Cuánto tiempo pasamos cambiando un post, una imagen, hablando, reuniéndonos y cuánto de ese tiempo cambia la educación? #burbujaeducativa

¿Cuánto tiempo elaboramos unidades, actividades, evaluaciones y cuánto dedicamos a proyectos, manifiestos, acciones,…?#burbujaeducativa

¿Cuántos de nosotros/as tienen responsabilidad más allá del aula, direcciones,asesorías, comisiones q cambien el sistema? #burbujaeducativa

¿Cuánto dinero nuestro o de los centros dedicamos a comprar gadgets y programas y cuánto a acciones efectivas de cambio? #burbujaeducativa

¿Cuántos de nosotros/as colaboran en programas políticos, proyectos de ley o programas relacionados con la Educación?#burbujaeducativa

Muchos "cuántos" quizás: tiempo, personas, dinero. Cinco preguntas. 

Por supuesto que sé el valor educativo de quienes estaban allí. Por supuesto que sé que muchos dedican esos cuántos necesarios para cambiar la educación. Pero tenía esperanzas de que alguien se plantease algo más, una estrategia común, un cambio global, no sé… no hubo respuesta.

Todo habría quedado ahí seguramente, y no quiero echarle más carga encima, si Jordi, @xarxaTIC, al día siguiente, no hubiese incluido estos tuits en su post la Burbuja Educativa, elevándome casi a la figura de coautor. Publicitar su post en Twitter fue como acercar la burbuja al cactus:

Venga… todo el mundo a leer y a comentar a @xarxatic http://www.xarxatic.com/la-burbuja-educativa/ #burbujaeducativa #eabe11 #citapdi

Lo que luego siguió fue para una antología de la edusfera nacional: comentarios, alegría ingenua mía por "abrirse un debate", más comentarios,  indignación, llantos, crujir de dientes, más comentarios míos y ajenos y hasta la creación de cuatro categorías docentes: 
- Quienes hacen.
- Quienes no hacen.
- Quienes critican a quienes hacen.
- Y quienes critican a quienes critican a quienes hacen, aunque estos/as se pueden incluir también en las dos primeras categorías.

Intenté explicarlo, pero no supe hacerlo. Me arrepentí de creer todavía en debates educativos. Me hablaron de inoportunidad por coincidir con estos eventos (¿y cuándo no hay eventos educativos, en agosto quizás, en Navidades?), me hablaron de emociones traicionadas, de ataques directos, se despidieron de mí, me dijeron que me había pasado (¿cuál es el tono adecuado?¿quién dirige la orquesta?) en fin… 

Creo que, salvo nobles y ecuánimes respuestas, que las ha habido, las respuestas que he tenido no parecen diferir de si hubiese atacado esas tribus actuales, ya saben, equipos de fútbol, sectas religiosas, cantantes juveniles… ¿somos nosotros/as quienes vamos a enseñar "espíritu crítico" y debate de ideas?

Me preocupa esa reacción casi unánime de autodefensa personalizada. Esa alergia a plantearse preguntas que no sean "mi" aula, "mi" materia, "mi" trabajo, "mi" centro, … Esa epidemia de maestros/as "mimi" y "yoyo" parece que nos invada, unidos por el fino hilo de un ratón universal USB,… eteréos/as y alérgicos/as a política, sociedad, economía, viviendo el día a día de sonrisas profidén…que llaman "trabajar en grupo" y "colaborar" a elaborar una wiki o una webquest, a copiar y pegar, y te miran raro cuando le pides que te acerquen un cable o un papel.

Los/as de Música lo dirán mejor que yo: no se hacen corales con una sola voz. Y para pintar, el mínimo son dos colores el del lienzo y un color. Aunque a mí me gusta más pintar con muchos y variados.

Aquí parece que en la Educación hay dos caminos… o peor, te dejan sólo uno: acogerte a la libertad de cátedra y hacer lo más feliz posible tu rincón, tu materia y tu alumnado (eso ya lo hacíamos antes de los USB) reuniéndote de vez en cuando con quienes te tratas en la red, y difundir la buena nueva… "han llegado las TIC,  la 2.0…"

Ese lo conozco. Llevo años caminando, sólo, por ese camino de "mi rincón" y "mi departamento". Aún más, desde que redujeron las horas de Plástica y ya no hubo más profesores/as en mi departamento. Me he conectado en las redes. Horas. He encontrado personas de las que aprender y con las que crear una red virtual. He "debatido" (ahora lo dudo) con ellas. He asistido a cuantos eventos he podido, aún viviendo en Canarias. He conocido mucha gente, en encuentros casi momentáneos rodeados de miles de palabras sobre recursos, evaluación, motivación,… y poco sobre Educación con mayúsculas. He colaborado siempre que he podido y cuando me lo han pedido. He intentado compartir mi visión.

Y cada vez que termina el curso reviso, doy clase a adultos, cuántos alumnos/as consiguieron terminar, cuánto consiguieron aprender conmigo, o contra mí. Y cuando comienza el curso, miro cuánto la Consejería desmontó en agosto: cuántas horas ya no impartimos de Arte, cuántos profesores/as ya no dan clase, cuántos/as alumnos tendremos.

No es extraño que esos "cuántos" se me metan en la cabeza y me pregunte, tras cuatro años de asistir a eventos similares, me pregunte sobre si hay cambio en la Educación y, como puse en un comentario de estos días me haga esta pregunta:

¿Hay otro, otros caminos diferentes para cambiar la Educación?, y me autorresponda:
¿No sabemos? aprendamos.

¿No podemos? adquiramos poder.
¿No queremos? cambiemos de canción entonces.

Añadía también en el comentario que ver la Educación como “profesión” y al alumnado como “producto”, que ver los encuentros educativos como “de profesores”, es como confundir un congreso sobre el Hambre con uno “de Tractoristas”, con todos mis respetos y disculpas por la simplificación.

Y para cambiar la mesa de la Educación, añadía, en mi opinión, hacen falta cinco palos: educadores, alumnado, familias, políticos y empresas. Con sólo dos no hay mesa que se sostenga.

Hoy escribí también: 

Las educación es un barco: unos remamos y otros no. Algunos preguntamos dónde vamos. Otros remeros dicen:"calla y rema, ya llegaremos".


Así que yo opto por preguntarme y preguntar. ¿No gusta? siento su disgusto pero resuelve mis dudas. Y a quienes me dicen: "hay tiempo… poco a poco… el efecto mariposa y patatín, patatán," les digo: ¡Pamplinas! llevo suficiente tiempo en la educación para haber visto muchas mariposas de gran mérito, muy recordadas por alumnos y centros, y no veo su efecto en la educación de todos y todas. ¿Me dan alguna pista?

Y es que el tiempo se agota, pero no para nosotros, sino para nuestros estudiantes, para nuestros hijos/as. Se habla ya de quince años para superar la crisis, de no saber dónde trabajarán ni dónde enviaremos a nuestros hijos: China, Brasil,… 

El esperar o encerrarme en el individualismo o en la apoliticidad de la nube no me parecen las mejores soluciones, ni educativa, ni social ni económica. Las calles se llenan de jóvenes. Y hay muy pocos/as docentes allí. Pero es que, salvo honrosas excepciones, tampoco veo que les interese. 

Lamento las emociones causadas. O mejor dicho, qué leches, me encanta provocar emociones. Me horrorizaría verles asentir con sonrisa bovina. Pero me gustaría que esas emociones no fuesen causadas por bajarles de una nube, robarles su nirvana personal o grupal, o ver amenazada su parcela de autoestima, que se han ganado trabajando, sino porque consideran importante ponerse a analizar la Educación con mayúsculas y por qué 9 de cada 20 jóvenes no encuentran trabajo ni formación adecuada.

Qué me importa a mí, en éste blog, o en Twitter, si ustedes son buenos/as o no. Seguro que sí. Si un encuentro fue bonito o feo. Seguro que estupendo. A mí lo que me importa es no sólo si cambiaremos la Educación, sino cuántos/as, cómo, y cuándo.

Y si lo digo así de mal, pues lo siento. 
Soy dibujante y docente, ya saben, esa especie en extinción.

Salud y gracias



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10 comentarios:

Anónimo dijo...

Excelente post;no lo podrías haber explicado mejor; comprendo y comparto tu mosqueo.

Olmos dijo...

Hola Pedro,

He leido tu entrada desde el movil porque me moria por hacerlo, y me jodia estar a 1 hora de casa porque no podia contestarte. Acabo de llegar, y ahora mismo, antes de nada, queria contestarte porque solo hacia que darle vueltas mientras iba en el coche.

Vamos a ver si me explico y sin ofender a nadie, que vamos, creo que nos estamos luciendo todos estos dias. Lo primero, cuando hablas de burbuja, me da igual si estalla o no, lo que no comprendo es que en esa burbuja que tratas como educativa solo entren los maestros y maestras, y no todos, que se encuentran en Twitter y alrededores. Hay miles y miles de maestros y maestras que estan haciendo un trabajo fantástico sin las TIC y están cambiando la educación a su manera, nos guste, o no nos guste.

Segundo, creo que es importante tener claro cual es la finalidad que perseguimos y compartir y valorar lo que más nos une, y creo que es la ansia por cambiar algo que a nuestro juicio no va bien. Eso lo compartimos, compartimos que nuestro sistema educativo no va bien y hay que cambiarlo. Lo que no estoy de acuerdo es en la afirmacion de que no se está cambiando. Cuando hablamos de movimientos capaces de cambiar un sistema anquilosado, no estamos hablando de movimientos a 10 o 15 años, estamos hablando de movimientos mucho más largos, con objetivos a largo plazo y a corto plazo. Por objetivos a corto plazo entiendo lo que cada uno trata de hacer a diario por cambiar localmente lo que sucede en su entorno más próximo. Y objetivos a largo plazo creo que ya sabes cuales son... cambiar las escuelas.

Entiendo y comparto que para un cambio profundo es necesario la vinculación con la política y exigir compromiso por su parte, pero para ello es necesario que exista lo que llamamos masa crítica, lo que no tiene sentido es llevar una propuesta en nombre de 600.000 simplemente porque esa propuesta no está avalada por estos 600.000. Por ejemplo, la finalidad de purposedES es sacar el debate a la calle, conseguir abrir vias de participación ciudadana sobre el propósito de la educación, con una masa critica considerable como para poder aportar a nuestros políticos unas conclusiones que digan, mira, esto es lo que dice X número de gente sobre la educación que tenemos. Con conclusiones y con propuestas. ¿Que haran con ello? No lo se.

(Sigue)

Olmos dijo...

Desde purposedES tenemos muy claro que nuestro objetivo es a largo plazo, porque simplemente hay que mirar numeros. ¿La campaña de #500palabras sobre el proposito de la educación a cuantas personas ha llegado? A muy muy muy muy muy pocas!!! De lo que se trata es poco a poco ir consiguiendo que ese debate llegue a la calle, y que compañeros mios, de mi centro y de otros centros que conozco, sin que yo se lo diga, les llegue a sus oidos que hay unos cuantos maestros y maestras locas que estan intentando generar un debate entorno a la educación. Lo reconozco. No hemos llegado. Pero a pesar de todo, vamos a seguir en marcha.

No creo que críticar espacios de diálogo abiertos y horizontales diciendo que no sirven de mucho si no hay implicacion política o no vamos más allá, no habrá cambio. Te moleste o no, Roma no se construyó ni destruyó en 2 dias, es algo más que tratar de simplificar los hechos. Estamos viviendo una revolución, y nos guste o no, necesitamos tiempo. Quizás no veamos los resultados, a mi eso no me importa, lo que me gustaría es tener bien claro, que hice todo lo que estuvo en mis manos para cambiarlo.

Del mismo modo, que quiero tener bien claro, que he hecho todo lo que está en mis manos para dar lo mejor de mi a mi alumnado, sus familias, y toda la gente que me rodea, luchando por el cambio social y tratando de conseguir un mundo más justo. ¿Iluso o utópico? Me da igual, pero es mi motor para seguir funcionando, seguir luchando y seguir esperanzado para seguir trabajando dia a dia. Los cambios locales son muy importantes, muy importantes.

Si hay un decretazo educativo, por muy bueno que sea, si no han habido procesos locales que lo han acompañado, de nada servirá, se seguirá pasando por el forro y continuaremos como hemos hecho hasta ahora. No se trata solo de leyes, porque sabemos que estas nos las saltamos todos. De lo que se trata es que esas leyes educativas se hagan y se formen en base a experiencias, procesos democráticos de diálogo y de participación. Solo así, conseguiremos cambiar las cosas.

Un abrazo y seguimos en contacto.

Juan Rafael Fernández dijo...

Pedro, me temo que repetimos los errores antiguos, quizás con los puestos cambiados. Creo que deberíamos haber aprendido a no mezclar los temas y las emociones. La pregunta de si los grupos actuales, los patrocinados y los autónomos, son eficaces para mejorar la educación, es una pregunta fría, estratégica y útil; hacerla en mitad de la misa, con las emociones en todo lo alto, es tu error táctico, salvo si buscas conseguir respuestas de grupo, tan esperables. Si llamas burbuja al excesivo optimismo o al idealismo voluntarista, la respuesta es que vale, que ya veremos, que las cosas pasan cuando no se espera y se ha empujado lo bastante. Yo sé de qué lado estáis tú y @xarxatic, y sólo un nosotros / vosotros torpe, inoportuno, nos enfrenta.

Pedro Villarrubia dijo...

"…industrial thinking compromising our future for short term performance"

¿Alguien lo traduce?

Leía por ahí que, mientras en otros países prósperos son de "hacer", aquí somos de "ser" (soy del Barça, soy cristiano, soy profesor, soy mujer, soy tonto, soy rico…)
y así nos clasificamos en bandos y grupos, no por lo que hacemos, sino por lo que "somos"… o decimos ser.

Aquí siempre ponemos excusas: o estamos en misa o en procesiones, o es demasiado pronto, o mira, es demasiado tarde, o nos da miedo, o nos da pena, o nos emociona o nos desanima.

Vale. Tomo nota. Ya me dirán cuando es el momento adecuado, el ritmo adecuado, la dirección adecuada, para HACER cambios globales en Educación.

O mejor no, mejor voy a "SER" de uno de esos cuatro grupos en que se dividen los docentes. De todas formas, me van a poner en alguno de ellos…

Y mientras tanto, leeré algo:

- Escuelas 2.0. Claves para construir la educación del futuro

- El futuro no vende; la Educación tampoco

eduideas dijo...

Yo te animo a seguir, llegué al debate a través de Xarxatic y lo considero absolutamente oportuno. La autocomplacencia no cambia nada y efectivamente existe una burbuja. Los eventos ayudan a cargar pilas, a compartir experiencias, a la catarsis, pero lo otro es necesario porque es lo que produce el cambio, a base de preguntas incómodas y de intentos de hacer algo. Sigamos

Víctor Cuevas dijo...

Hola Pedro:

Te leo asiduamente y comparto prácticamente muchos de los análisis educativos que haces aunque, naturalmente, podamos discrepar a veces. Creo que el tono con el que escribes los últimos días me transmite cierto cansancio y pesimismo, algo que siento yo muchas veces por otra parte, pero no acabo de poner el foco en el mismo sitio que tú.
Mientras que siento una profunda decepción de los políticos y de la sociedad, en general, por el valor que se da a la Educación en España, y eso no ha cambiado sustancialmente en los últimos años, igualmente veo ciertas esperanzas en colectivos de profesores implicados en un cambio en las prácticas del día a día, tanto en proyectos más pequeños como más grandes.
Es la corriente de nuevas ideas y nuevas prácticas la que hace que los profesores que están (estamos) inmersos en ella necesitemos de espacios de intercambio, de espacios de debate, de compartir trabajo, risas y, a veces también, lágrimas, pero especialmente ilusión. No sé si eso es algo irreal como elemento de juicio para ver un cambio en el sistema, posiblemente sí, pero es muy importante para no desfallecer, no tirar la toalla y seguir trabajando, muchas veces, desde la soledad del aula, la incomprensión de los compañeros o la indiferencia de la Administración.
Por eso, no veo burbuja educativa cuando hablo de encuentros horizontales con profesorado que se paga sus viajes, para compartir experiencias en un fin de semana. La multitud de eventos TIC no es uniforme y ahí sí que hay que diferenciar el grano de la paja: quién, cómo y para qué son tales eventos y cuál es el grado de implicación de los docentes en ellos.
Personalmente, me he enriquecido mucho en esos eventos hasta el punto de ser un punto de apoyo para seguir trabajando, como las redes sociales me ayudan a aprender y compartir o reírme en el día a día. No sé si cambian la Educación pero a mi, desde luego.
Nada más, Pedro, recibe un cordial abrazo.

Anónimo dijo...

Lou.
Me parece que no estás sólo en este barco. El cambio empieza en la sociedad que deben estar implicadas/os las familias, los profesores, los alumnos, los políticos que gobiernan y aprueban leyes. Una de ellas será ver que es lo que falla en el sistema educativo. Pero es más fácil quedarse con lo simple, con lo mediocre. Que buscar y curar las heridas. Cómo se puede pretender una educación de calidad si desde la gestión de las diferentes comunidades hay una enorme diferencia en calidad educativa. Apoyo y comprendo a todos aquellos que buscan respuestas y ponen su grano de arena para construir algo de bases solidas en nuestro sistema educativo.
Somos ese punto clave de la sociedad que podemos transformar las cosas. El camino no es fácil.
Ánimo

Bdellovibrium dijo...

Tu entrada me ha dado mucho que pensar (se junta con cosillas de hace un tiempo que le vengo dando vueltas)... Así que reposaré, y tal vez algún día, pueda concretar algo :D
Un saludo ^^

Anónimo dijo...

La burbuja sanitaria se va mas clara que la educativa. Es una burbuja porque se ha ido engordando con recursos materiales y humanos y los resultados no han mejorado.
Lo primero es como medir los resultados. Como medir educación y como medir salud.
En salud sin medir ya se visualiza que las medicinas, la burbuja farmacéutica que ha creado multinacionales, pagado la investigación para retro alimentarse, corrompido a la profesión medica y generado usuarios poli medicados, dependientes de consultas y servicios que no pueden curar.
La burbuja de las pruebas diagnosticas, de los hospitales..
La salud no ha mejorado y tu entrada, que sigue siendo actual como lo bueno lo es siempre, entiendo que previene de algo parecido en un camino iniciado por la educación TI.2 .
Para los que que poseemos el idioma de Cervantes, educacion es SER música, Matemáticas y filosofía, si las TIC no SON herramientas integradoras del conocimiento, la educación será una #burbujaeducativa