viernes, 3 de junio de 2011

Criticando a los que hacen (2)

Después de lo que escribí ayer, me criticaron por ser muy "yoísta", que me imagino es castellanización de "egoísta". No voy a clasificar a quien lo dijo, pero ya se imaginarán a qué grupo de docentes pertenece... ;-)

Bien, de acuerdo, quizás hice un análisis muy simplista sobre por qué no cambié la educación. Hoy hablaré de mis jefes. Ellos les diran que no tienen culpa ninguna, que el que daba clase solo era yo, vale, bien, pero no quiero restarles su parte del mérito, ellos/as también "hacen", así que, buscando en la Wikipedia he encontrado algunos de mis jefes:


Algunos nombres le sonarán: Juan Carlos I (el que más lleva de jefe), Javier Solana,... Alfredo Pérez Rubalcaba,... Jerónimo Saavedra,... Esperanza Aguirre,... Mariano Rajoy,... otros nombres se hicieron menos famosos. En total, en 22 años, un rey y 11 ministros/as de Educación. (¡Anda, como un equipo de fútbol!).

Pues bien, siento decirlo, pero no son un equipo ganador. No han mejorado la educación. Cambiarla sí que la han cambiado. Cada uno o una de ellas trajo una ley o dos que se las firmaba el Rey y me la daban luego a mí. Pero nada, yo me leía los epígrafes, me iba a mi clase, y nada, mis alumnos seguían sin ganas, el profe de Religion fumaba en el pasillo, la Universidad cambiaba "nosequé" y al final los jóvenes sin estudios y sin trabajo. Un desastre, para qué lo vamos a negar.

Empezaré por el Rey, que como ya saben, no da clase, pero "hace", predica con el ejemplo. Y el ejemplo, bueno, mejor juzgan ustedes por dónde y qué estudió, dónde y qué estudiaron sus hijos, pero el ejemplo básico es uno: no está donde está por algún proceso de selección o votación. Está ahí por la historia. ¿Basta la historia para eso? pues curiosamente, será la historia quien lo diga, aunque tal como la escriben últimamente...

Y luego los ministros y ministras. Ellos/as también "hacen". Tenían alumnado, profesorado, familias, empresas con ganas de cambio. Pero cambiaron poco. Leyes. Muchas. Demasiadas. Desarrolladas en decretos. Luego en Comunidades Autónomas. Corregidas, aumentadas, derogadas. Papeles y papeles. Palabras. Y poco más.

Dicen, no yo, que "Las leyes de la educación en España no han sido efectivas", pero basta mirar la evolución histórica del sistema educativo español para ver que han sido muchas. Y si quieren buscarlas, el Ministerio tiene su propio buscador, que se llama Leda (ya saben, aquella joven que Zeus sedujo convertido en cisne, que hay que ver estos griegos y su imaginación...).

Así que no podemos decir que el Rey y sus ministros/as no sean de los que "hacen". "Hacen", y mucho. Por eso los critico, ya me conocen.

Y luego están los consejeros y consejeras de Educación de las Comunidades Autónomas. Ellos/as también "hacen". Se reunen con el ministro o ministra en un gran salón de Alcalá, con tapices de Goya en las paredes. Y ellos/as también quieren "hacer". Y proponen cosas: "¿No podríamos cambiar esto o aquello? ¿no podríanme dar algo más de dinero?,...¡ los viajes son caros!! ¿y no podríamos regalar terreno público a los colegios concertados? ¿porque no cambiamos algo de la ESO, no sé, una asignatura?... yo sólo tengo un 64,3% de abandono, ¿y tú?"

Así que, de vez en cuando salen con un cambio, una asignatura que se cae (la Música, la Plástica, el Teatro, "¿conoces tú algún músico, pintor o actor?" se preguntarán, "no, pero abogados,... y mi vecino de "urba" es empresario") así que crean "derecho empresarial" u otra asignatura así. Pero la Religión se mantiene en las escuelas. Incluso le crean "alternativas". "Hay un concordato anterior, firmado entre dos señores autoritarios", te dicen, Así, como lo oyen, eso dicen, y "hacen".

Porque otra cosa "hacen": sus hijos e hijas no estudiarán en escuelas públicas. "Demasiado lejos", dirán. O "poco seguras", alegarán. "No quiero que se sientan "presionados/as", justificarán. "Las escuelas privadas tienen su corazoncito", te dirán. Y hasta le concederán una subvencion. O terrenitos. Los que faltan en las aulas y patios de colegios... públicos. Y claro, cuando sean universitarios/as los enviarán al extranjero. "Es por la lengua", dirán. "Es por todo lo anterior", repetirán.

Así que, salvo inauguraciones y estrechones de manos eventuales, casi todas en periodo electoral, no pisarán una escuela pública. Durante años. Pero "hacen", vaya que si "hacen".

Por eso les critico.

Y les concedo una parte de mi culpa en que no cambie la educación. Han "hecho" un montón de cosas y no han cambiado la educación.

A lo mejor esperaban ustedes alguien más pequeño. O menos listo. O menos rico y poderoso. Pues no. Ellos y ellas también. Aunque me han dicho que si persisten haciendo lo mismo, o mandándolo, con el tiempo todo cambiará. Que ya está cambiando. Eso me han dicho.

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3 comentarios:

chica10 dijo...

Y te faltan los jefes de instituciones penitenciarias,otra vez Péres-Rubalcaba,cuyo objetivo es reinsertar a través de la educación.
¡salud,libertad y educación!

Lu dijo...

¡Cuánta razón! Todo se resume en la paradoja de "no hacer, aun haciendo".

Y hablando de hacer. Tus palabras hacen bastante. Resumen el sentir de muchos. Hacen memoria histórica. Hacen saber a quienes "no hacen" lo que deberían "no hacer": cambios inútiles.

Un ejemplo presente. En mi centro hay una orden de inspección para que entremos las notas de los alumnos en la aplicación informática antes del lunes 13. Pero a renglón seguido, dice que los alumnos deben estar escolarizados hasta el día 30. ¿Quién lo entiende?

Montse dijo...

Totalmente de acuerdo con lo que expones. No obstante, ellos y ellas hacen lo que hacen porque nosotros se lo permitimos, creo que en el fondo todos y todas tenemos lo que nos merecemos. Somos lo que somos y no nos interesa cambiar porque a pesar de todo nos va estupendamente.

Saludos, casi canariones ya. Montse