jueves, 2 de junio de 2011

Criticando a los que hacen (1)

Dicen algunos expertos educativos que a las ya dos tradicionales categorías docentes, "los/as que hacen", y "los/as que no hacen", hay que añadir un tercer nivel, "los/as que critican a los/as que hacen".

Incluso, metido yo a aprendiz de experto, yo añadiría más niveles, como un cuarto nivel, "los/as que critican a los/as que critican a los/as que hacen", y así sucesivamente.

Pues bien, yo "soy" un docente de los terceros/as,… y de los primeros/as… y de los segundos/as… y hasta de los cuartos/as y demás. Tengo "mis" días.

Más en serio, me preocupa ese afán clasificatorio y evaluador. Ese "son" o "somos", encubierto bajo un "hacen" o "no hacen". Me recuerda mucho a mis años de alumno en un colegio religioso, el mejor de la época en Jaén, por otra parte. ¿Habrá ya una lista de "pecados"? ¿Y un "simpecado"?¿Será "no hacer" usar la tiza, y "hacer" tener los pedeefes en el iPad? Tendré que consultarlo. ¿Pero con quién?

Bueno, no quiero volverles locos, locas, o viceversa, así que hoy criticaré a los/as que hacen. Pero advierto, "haré" crítica, no creo que consiga "ser" crítico.

Así que empezaré criticándome a mí mismo: 

22 años de profesor. Por oposiciones. De dibujo. Funcionario. Votante. Afiliado a un sindicato hasta septiembre pasado. Jefe de Estudios durante tres cursos. Miles de horas de cursos de formación. Coordinador de proyectos de centro. Doy clase a adultos desde hace cinco años. Administré Moodle. Hice una presentación sobre ello. Padre. Escribo en varios blogs. He creado redes sociales. Una vez escribí un wiki y una webquest. O viceversa. Y dibujo. Pinto acuarelas, y hago fotos, y algún video. Tengo un Mac. Y he asistido a varios congresos y encuentros. En el último incluso pinté camisetas. Y me reí. Y conocí gente muy pero que muy estupenda. Como en otros encuentros.

Pero...

No he cambiado la educación. Es más, la he empeorado. Cada vez hay menos horas de arte en la educación y mis alumnos dibujan peor. Lo que les enseño no les sirve más que para aprobar y titular y la mayoría no sabe qué hacer en el futuro, abandona en la universidad o no encuentra trabajo.Los centros públicos son cada vez más diferentes entre sí y los concertados acumulan más fondos públicos y beneficios. La religión sigue en las escuelas. Me han dado distintas leyes y nada. Cada año inventan una asignatura o varias y nada. Nada.

Así que no busquen más. Aquí me tienen. Yo soy el culpable de que no cambie la educación. He hecho un montón de cosas y no he cambiado la educación. 

A lo mejor esperaban ustedes alguien más grande. O más listo. O más rico y poderoso. Pues no. Yo solito. Aunque me han dicho que si persisto haciendo lo mismo, o lo que me manden, con el tiempo todo cambiará. Que ya está cambiando. Eso me han dicho.

Y es que, como yo me ponga a "hacer", o a "no hacer", o a "criticar"… y es que ya saben, yo "soy" un docente de esos/as.

(¿Y por qué pensaría yo que sólo "soy" una persona?)

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3 comentarios:

EPIFANIO QUIROS TEJADO dijo...

Como sé que te gusta el arroz con leche, por debajo la puerta te echo un ladrillo.
Suscribo de la cruz a la raya todo lo dicho por ti.
Pero tengo una anécdota que seguro te gusta.
Cuando yo era más jóven un amigo mío muy ácrata (más que yo y mejor) le dijo a un cura de mi pueblo:"dentro de unos años habremos acabado con el cristianismo y la Iglesia". El cura, ya mayor, sin enojarse y muy tranquilo le contesto: "hijo mío, los cristianos llevamos dos mil años en ese empeño y todavía no lo hemos conseguido".
Yo, que también soy de los tuyos, incluso peor porque no escribo tam bien como tú lo haces, estoy en este empeño. Me pregunto si lo conseguiré algún día. Un Saludo cordial.

Ana dijo...

Gracias por decir lo que pensamos muchos!! Si tantos tenemos el regusto amargo de que "no cambia nada", "a pesar de", quizá no estemos haciendo lo suficiente, no vayamos en la dirección adecuada, no nos pongamos de acuerdo...no sé, intervienen tantos factores...porque si bien es cierto que existen esas tipologías en el profesorado, no lo es menos que al profesorado nos falta formación por un tubo (esto no es políticamente correcto, lo sé)y claro, el sistema tampoco ayuda mucho... pero no por ello hay que dejar seguir intentando cambiar el mundo a través de la educación.

Pedro dijo...

Vale, de acuerdo.
23 años en la profesión, votante y todavía afiliado, también emigrante. Alfarero por afición hasta hace dos años.

Veo enfrente un muro que pone Conselleria d'educació del PP. No tengo fuerzas para saltarlo. Los padres de mis alumnos eligieron hace dos semanas a un alcalde que en la anterior legislatura se puso sueldo de ministro.

No he sido muy activo, para que nos vamos a engañar, pero me hizo ilusión el movimiento 15M. Si en algún momento estuve hinchado como una burbuja, implosioné con los resultados electorales.

Creo que acabaré dándote la razón en que no cambiamos nada, pero llevo dos años trabajando un montón, he dejado la alfarería para dedicar más tiempo a la profesión. No hay frontera entre ocio y trabajo, nunca me ha dejado de gustar mi trabajo, pero me siento renovado.

No cambiaré nada, o poco, pero mañana volveré con mis alumnos a ser el raro del instituto, a ser el que administra moodle y que solo utilizamos cuatro. Peor hubiera sido que solo fuera uno.

Un saludo.

P.D. El vídeo del cactus y la burbuja es genial.