Llevo un fin de semana pensando en escribir… o no escribir.
Y es que mis últimos escritos salen negros y amargos, como el café.
He pensado esperarme.
O quizás dejarlo. Esto de escribir no es lo mío. Escribo aquí para aprender.
He pensado en qué dirá quien me lea, otra vez, negro y amargo. (Lo que piense, aunque importante, si no lo escribe, no me hará tanto daño). He pensado en eso que llaman hoy "mis seguidores… y seguidoras" (¿seguirme? ¡si no voy a ninguna parte!…). He pensado en si me harán agrios comentarios, o peor aún, si se callarán.
Silencio.
He pensado también en quienes he conocido en estos años, en qué opinarán sobre ello y en qué afectará a esos lazos de amistad, más o menos firmes, que he establecido en este tiempo. He pensado también si callarán.
Silencio.
He pensado en dedicarme a otras labores: dibujar, pintar, leer, escuchar música, ver tele, ordenar pdfs, diseñar pruebas de evaluación, leer todo lo que sale en Twitter, probar esas 20 o 30 herramientas maravillosas que cambiarán mi forma de enseñar…
Hasta he pensado en ser "bueno","optimista", "positivo",… y callar.
Silencio.
Pero siento que no puedo.
Escribir…
O no escribir…
4 comentarios:
Todos los que de vez en cuando escribimos o vivimos, pasamos por esos momentos. Yo mismo lo estoy y escribo poco. Escribir o es un placer o es un desahogo y cuando no sale, no sale por mucho que nos empeñemos. Y si sale amargo, lo amargo sale. La realidad no cambia porque la barnicemos, cambia porque realmente la cambiamos o creamos ilusión. Tras lo amargo, tras la digestión, pesada o no, viene la limpieza de estómago y ahí renacemos. Abonamos. Un saludo
Señales de que se avecinan cambios Pedro! eso es bueno, aunque hay que atravesarlos y sostener-se... ¿La vida es otra cosa que luchar, creer y sostener?.... Un abrazo amigo!
Te cuestionas el acto de escribir, cuando algunos incluso nos replanteamos el acto de leer. Aunque sepa amargo, algo tiene el café de las letras que nos mantiene enganchados. Y como la droga dura, uno siempre dice "me estoy quitando", cuando sabe que no puede dejarlo...
Gracias, Antonio, Daniel, y JJ ("El mundo al revés es posible"… bonito lema) seas quien seas.
En los momentos bajos me maravillo de que un pequeñs "chispazo" llegue a Castellón o a Rosario en Argentina, o a JJ, ;-) y reciba al momento palabras agradables.
Quizás no sea tan malo escribir. :-)
Gracias.
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