domingo, 29 de mayo de 2011

¡Mira a lo alto!



"¡Mira, Hanna, mira a lo alto!" dice el protagonista de la película "El Gran Dictador" en esta escena final. La película, de 1940, hace 71 años, termina con este canto a la libertad y a la humanidad.

Y es una película valiente y Política.

Porque hoy quiero escribir sobre Política. Con mayúsculas.

Me decía hoy Dolors Reig, que ha escrito un estupendo post, "#27M La primera hostia de sus vidas", que "no hay nada de político en mis mensajes porque no sé de ningún partido que esté escuchando lo que queremos. Quedo a la espera." Bueno, precisamente, para mí, eso es lo que hace su post más Político. ;-) Porque Política no es necesariamente "partido".

Política. Esa palabra que nos hemos acostumbrado a despreciar y que parece ensuciarnos la boca, ya la digamos en femenino, en masculino, o en plural. Esa palabra de la que no se debe hablar. Pues bien, yo quiero reivindicar esa palabra, que no significa en su origen griego otra cosa que lo relativo al buen gobierno de las ciudades y de los estados.

La Política es algo bueno. Positivo. Ayuda a la convivencia. Mejora la sociedad.

Por desgracia, si algo tiene de malo las dictaduras es que pervierten el lenguaje, y como un rey Midas inverso, convierten el oro en barro. O algo peor. Lo que las dictaduras llaman política, poesía, arte, educación, derecho,… son palabras con minúsculas. No valen, salvo valerosas excepciones, el papel en que se escriben. Pero son peores aún: son veneno para el espíritu. Y para el lenguaje. Durante años, un sistema enfermo usa palabras valiosas para describir lo que no son.

Y luego llega la Democracia. Y elevamos a los altares a quienes se atreven a ejercer la política. Y les defendemos, les valoramos, les premiamos, y les pagamos. Y ellos/as, elegidos/as por el pueblo, construyen un sistema a su medida, con "sus" partidos, parlamentos, autonomías, cargos, sueldos, palacios y privilegios. 

Se llama Partitocracia. O bipartidismo. Y se basa en la adhesión a otro sistema interno de un partido que permite perpetuarse en el poder. O alternarse. Es un modo de vida. Se llaman a sí mismos políticos y políticas, y dicen ejercer la (P)política. Pero no es así. Son políticos profesionales y "funcionariales". Y sin responsabilidades sobre su gestión. Ni demasiada ante la justicia. Porque ponen sus propias reglas. Y tienen su propia prensa y medios. Pagados desde hace años. Si les criticas te dirán que atacas la Democracia. Que no eres demócrata. Que eres "antisistema". Pues bien, para mí esto no es Democracia.

Miremos por un momento a los candidatos a las próximas elecciones:
Ambos, más de 30 años en "política", diputados,
Ministros de Educación, Presidencia, e Interior,
Vicepresidentes primeros de gobierno

¿Podemos creer de verdad que no tienen nada que ver con el estado actual de las cosas: el paro, la corrupción, la especulación, la crisis bancaria, la apatía ciudadana?
¿Podemos suponer que van a contribuir a cambiar el sistema actual en algo mejor?


Yo creo que es necesario volver a ejercer la Política con mayúsculas. La que busca el mejor gobierno de las ciudades y de los estados. La que mejora la vida de TODOS y TODAS los ciudadanos/as. La que busca el bien común. La que mira más allá de cuatro años.

Miremos esta otra foto:
Madrid, Puerta del Sol. Asamblea. Mayo 2011
El pueblo, unido, levanta sus manos, mira hacia arriba, hacia el reloj, hacia Sol.
Pide otro modo de hacer Política: representatividad, división de poderes, responsabilidad, transparencia, igualdad, libertad, justicia, trabajo,…

Y lo piden pacíficamente. Mirando el reloj. 
Porque no pueden, no podemos, esperar años para mejorar las cosas.
Porque no creen, no creemos, que ellos puedan cambiarlas.
Piden, pedimos, Política con mayúsculas.
Mirando a lo alto.

¡Mira a lo alto!
……………

2 comentarios:

María José Betancort Villalba dijo...

Totalmente de acuerdo. Hubo una época en la que se veía la democracia como la manera de que el pueblo controlara, si se pudiera, a los gobiernos. Comenzó con los Romanos. Pero le hemos "buscado las vueltas". Actualmente, esto más que democracia parece un circo de la época de los Romanos.
Queremos MÁS. MEJOR política y MEJORES políticos. MEJORES medidas para salir adelante y no los mismos discursos políticos que dicen LO MISMO, sólo que cambia el color azul o rojo o verde en función de qué partido se trate.
Dicen que la gente joven son pasotas, o son "hippies", pero yo digo están hartos. Parece que es una bola de nieve que va rodando rodando, sin parar y cada vez más grande.
¿Nos invadirá el pesimismo? ¿nos quedaremos paralizados ante esa bola de nieve?
Un saludo

Pedro Villarrubia dijo...

Bueno, no quisiera yo echar el peso sobre la palabra "Democracia", sino sobre esto que nos han vendido como sistema, viciado por leyes "correctoras" y bipartidismo, sin división de poderes ni control, ni económico ni político, de nuestros/as representantes, con un gasto abusivo e insolidario, y con nulos resultados sociales ni de futuro.

Mi estado no es de pesimismo, pero sí de asombro, asco y esperanza. Decía hoy Juanjo Muñoz que el asombro es el origen de la filosofía y el asco el principio de la revuelta. Y agregaba: "No vamos por mal camino, amigo".

Ojalá acierte, acertemos todos y todas en la mejor manera de arreglar las cosas. Un beso.