jueves, 30 de septiembre de 2010

Así viví la huelga general

Ayer no trabajé.
Bueno, no fui al trabajo. Ayer había Huelga General.
Mi trabajo fue informarme de lo que pasaba, e informar de ello, y de lo que pensaba al respecto.

Usando Twitter, claro. Con el tag #huelgageneral llegué a no sé… quizás más de un centenar de mensajes de 140 caracteres escritos sobre ella.

Primero me informé de las convocatorias para ese día. Primera sorpresa, distintos sindicatos, distintos horarios: 13:00, 13:30,… y hasta a las 19:00, mi sindicato, el STEC-IC. Incluso les llamé para confirmar si era un error. No, ellos, un sindicato "nacionalista", se desmarcaban de los sindicatos "nacionales", y sustituían una huelga general por una movilización a la caída de la tarde con paseo hasta la concentración final. Una vez formalizada la baja, tras 18 años de afiliado pasivo, ya hoy no serán mi sindicato.

Así pues, decidí acudir a la manifestación de las 13:00. No encontré allí a nadie conocido, también éramos muchos/as, ni del profesorado, ni políticos locales de cualquier signo, ni periodistas, salvo quizás algún fotógrafo/a sin identificación alguna.

La marcha fue pacífica, larga, y parece ser que desviada por la Delegación del Gobierno, muy vigilada y separados los grupos por grandes espacios. Sólo al llegar a los grandes almacenes símbolo de este país se oyeron voces de esquiroles, insultos y petardos y tracas.

Llegados al lugar de los discursos, la Plaza de España, acotada, vallada e incómoda para una concentración sí encontré fotógrafos y cámaras esperando la llegada y los discursos de rigor.

Lo que sigue es el relato visual de lo que vi y oí. Comienzo con vídeos de los discursos finales, tomados con mi móvil, y añado después fotos de la manifestación y concentración, tomadas con la mediocre cámara de mi móvil, sin aportar más que algún pie de imagen que en algún caso tuiteé:

Vídeos: 









Fotos: 

 "Remontando hacia la cabeza de la mani. 

No veo periodistas ni blogueros/as. 
Estarán trabajando."

"Los derechos laborales, en un féretro:"

"Ante el Corte Inglés, paradigma del país. 
Petardos y gritos de esquiroles… si les dejasen…"

"Somos sólo "tresmil",
 pero llenamos una vía de Mesa y López"

"Aquí sí están los fotógrafos y periodistas 
¿para qué cansarse caminando?"
 "Plaza de España. Ironía en piedra: 
"Homenaje al campesino canario." 
1977. de I.Montull."

"Ningún político/a… 
no había votos que pedir… 
y sí mucho que perder"

"Llega el c@lor de los bomberos,
con sus cascos amarillos,
sirenas y humo anaranjado"
"Unidad… y dignidad"
"Para helicópteros sí hay dinero, 
a 10.000€ la hora"
"Llegó el momento de los discursos"
"Recogiendo el material… 
¿Para la siguiente?"
"Mucha,… mucha… policía…"… 

"Hacemos huelga por nuestros hijos… 
y por los de los esquiroles"





Y fin. Quede el resto del post para los comentarios.
Gracias a quienes llegaron hasta aquí. 

miércoles, 29 de septiembre de 2010

En Huelga General

Hoy, 29 de septiembre de 2010, es día de huelga general en España.

Dicen los periódicos que esta es la séptima huelga general en el periodo democrático. Las anteriores de 24 horas fueron en 1985, 1988, 1994 y 2002, hubo una de media jornada en 1992, y otra de una hora en 1978.

Así pues, desde el 2002 han pasado 8 años desde la última, y, aunque sí he escrito sobre huelgas en este blog, propias y ajenas, hasta ahora no lo he hecho sobre una huelga general.

Una huelga que, como las anteriores, gira en torno a una reforma laboral propuesta por un gobierno, que, miren ustedes, recorta derechos, acorta despidos, alarga jubilaciones y complementa la bajada porcentual de sueldos que se nos hizo en junio a los funcionarios.

Durante los días anteriores he estado valorando el secundarla o no: su utilidad, el coste económico y personal, su finalidad, … he leído diferentes artículos y opiniones:



He dudado…



Porque he trabajado y cotizado 29 años y aún quieren q lo haga otros 17,de los que me contarán sólo los últimos,…hoy estoy en #huelgageneral

Porque pese a mis años de trabajo se me recortan mis garantías y se facilita mi despido cuando no les haga falta…hoy estoy en #huelgageneral

Porque sin recortar derechos laborales han despedido a 2.000.000 de personas y con la reforma serán aún más… hoy estoy en #huelgageneral

Porque la reforma deja a mis hijos un mercado donde sus derechos laborales no contarán, y prepara otros recortes…hoy estoy en #huelgageneral

Porque, como en 1929, no se arregla una crisis despidiendo gente, cercenando derechos y sembrando hambre… hoy estoy en #huelgageneral

Porque mientras tengamos un modelo económico basado en servir y no en crear estaremos a expensas de los demás… hoy estoy en #huelgageneral

Porque esta crisis acentúa las desigualdades económicas y ninguna medida de esta reforma las corrije… hoy estoy en #huelgageneral

Porque partidos políticos, banca, empresariado y también sindicatos se han mostrado incompetentes y mentirosos… hoy estoy en #huelgageneral

Porque no se juega ni se trata de cifras, porcentajes ni índices, sino de la vida de millones de personas… hoy estoy en #huelgageneral

Porque tras años de congelaciones de sueldos y subidas bajo el IPC se nos baja el sueldo un "porcentaje" lineal… hoy estoy en #huelgageneral

Porque miro más allá de la hipoteca de mi casa, cuyo exagerado precio fijó (y fijará) mi banco y "el mercado"… hoy estoy en #huelgageneral

Porque vivo en un país que ha dejado de lado la educación para crear empleos basura que cualquiera puede cubrir…hoy estoy en #huelgageneral

Para defender mis derechos laborales del siglo XXI uso los recursos del siglo XIX. Eso es lo que hemos progresado. Gracias. #huelgageneral

"Y lo dejo. Para defender mis derechos laborales del siglo XXI usaré los recursos del siglo XIX. Eso es lo que hemos progresado. Gracias."


Y así he llegado a hoy, miércoles. Por esas razones escritas y por otras que no he sabido escribir:

Hoy estoy en huelga.

lunes, 13 de septiembre de 2010

¡"Neo-Potachovizables" del mundo, comenten!

Desde que comencé, allá por enero, esta aventura gráfico-social-educativa de los "Potachovizad@s" he recibido muchas peticiones. Y, aunque me sigue gustando "potachovizar" por sorpresa y sin avisar, he intentado, en la medida de lo posible, atenderlas, aunque también, seguramente, se me hayan olvidado otras, (y recuerdo ahora quienes me lo pidieron en AulaBlog10 de Avilés). Quizás otras personas no hayan sabido, querido, o atrevido, a pedírmelo. Y ya desde principios de este mes estoy recibiendo peticiones para ser "potachovizad@s".

Aunque puedan no creerlo, a mí no me gusta repetirme, y detrás de cada "potachovización" intento no igualar, sino destacar la individualidad, personalidad y belleza personal de cada retratad@. Aunque puedan parecer iguales, cada avatar es diferente y personal.

Ahora, tentado a abandonar (son ya más de 500 personas) quiero cambiar algo el proceso: abandono los cristales opacos por gafas de cristales transparentes o ausentes de cristal, y el color azul por uno verde (que también podrá ser variado, acabo de terminar una en morado, y los azules aún abundan)

El motivo de este post es que creo que la mejor manera de saber quién quiere ser "potachovizado", y les  recuerdo que, para mí, otros dirán otras cosas,"potachovizable" es toda persona interesada en:

"…actuar en la práctica -y en la plástica-, mirar más allá de los despachos, cambiar las cosas día a día, compartir lo que se hace, lo que se encuentra y lo que se opina, mantener viva la curiosidad, la ironía y el aprecio a los estudiantes…"

Pues eso, que la mejor manera que se me ocurre de solicitar ser potachovizad@ es dejar aquí su comentario, y hacerme llegar una foto o un enlace a una, lo suficientemente grande para poder hacerlo bien. (Y si no se atreven a hacerlo aquí, pueden hacerlo a través de mi Twitter, @pvil, aunque. eso sí, mi timeline empieza a ser tan numeroso que a veces me es difícil seguir todos los mensajes).

Eso sí, les ruego comprensión y paciencia, y les dejo con l@s últim@s "neo-potachovizad@s": 


¿Sombrero o Elefante?

La web nos lleva de un lado para otro:

En Twitter, un comentario de @Potachov me lleva a

Un post de Manuel Área "A contracorriente (1): Prefiero las cartas a los telegramas: No me gusta ni Facebook ni Twitter" 

Los comentarios en su blog me llevaron a otro post de Esperanza Román "Twitter: un paquidermo con muchas caras"

Que, a su vez, me recordó "Le Petit Prince",  lo que tuiteé a su vez,

Y Esperanza me llevó al post de Mario Núñez "Los hombres ciegos y el elefante".

Tras comentar allí, volvió la imagen a mi mente:

¿Es Twitter un sombrero,
 o una boa que se tragó un elefante?




De la complejidad a la simplicidad: 
De un post largo y complejo a una historia corta, 
De la multiplicidad de ideas a una imagen.




.

Potachovizad@s - Mosaicos

Re-publicar el post anterior me ha llevado a recordar las distintas variaciones que, en torno a la "Potachovización" que preparé para el encuentro aulablog 2010 de Avilés, que tan amablemente imprimieron allí, y que yo, incomprensiblemente, olvidé allí.

Las comparto aquí, están también en mi galería "Mosaicos" en Flickr, y espero que les gusten:


Cartel sobre la "potachovización"
Cartel sobre la "potachovización"

"Potachovizad@s en rectángulo"
Potachovizad@s en rectángulo

"Potachovizad@s y espiral"
Potachovizad@s y espiral

"Potachovizad@s en corazón"
Potachovizad@s en corazón

"Potachovizados en círculo"
Potachovizados en circulo

"Potachovizad@s … y Potachov"
potachovizad@s … y Potachov

domingo, 12 de septiembre de 2010

Loco de Avatar

(Este artículo fue publicado originalmente en el Bazar de los Locos, una iniciativa colaborativa en torno a Twitter que se explica ella misma en su web.)

(Aclaraciones previas: no he visto la película “Avatar“, y decidí escribir este post con dos limitaciones: escribirlo, editarlo y subirlo desde el móvil -algo casi imposible-, y no mencionar directamente ninguna persona o usuario de Twitter).
Pues sí: loco, y de “avatar“.
Porque yo, lo reconozco, cambio a menudo de “avatar“.
Avatar“, ya saben, es esa pequeña fotito que nos identifica en redes sociales, webs y blogs. Y claro, en Twitter.
Porque me han pedido algo de locos: escribir en este blog para un libro que tratará sobre algo breve, simultáneo y diverso. ¿han leído alguna vez sobre el canto de millones de pájaros? Pues eso es Twitter: un gorjeo humano multitudinario.
Pero claro, es que quienes me lo piden asumen mi condición de loco y me piden que acuda este bazar. Y de bazar, llego al azar. Aparecerá en este historia.
Permítanme decirles primero que lo de cambiar a menudo de avatar me viene de lejos: ya lo he hecho en mi blog y en muchas redes sociales: Internet en el Aula, Facebook,… Frente a quienes creen, y yo respeto, que el “avatar” ha de ser siempre el mismo, como en un DNI, o bien abstracto o genérico para salvaguardar su identidad, yo he considerado siempre que ese cuadradito puede transmitir más que docenas de líneas en mi perfil, y mostrarme irritado, feliz, misterioso o anodino. Mi archivo de avatares es numeroso y me gusta cambiar y probar a menudo.
Pero a mí lo que me piden aquí es que explique por qué. desde enero, me dedico a cambiar los avatares de los demás, por qué les subo los colores, les pongo unas gafas de color, un portátil y un fondo, en eso que me ha dado por llamar “potachovización”. Intenté explicarlo en mi blog, e incluso, gráficamente, en un póster en el Aulablog2010 de Avilés, pero se ve que, como típico profesor de Dibujo, esto de explicar no se me da muy bien, así que lo haré ahora como parte de mi relato en torno a Twitter.
Entré en Twitter como ya han dicho otros: por curiosidad y recomendación. Cuando llegué, otros ya estaban allí. Pero no éramos muchos, y reconozcámoslo, éramos bastante aburridos.
Enseguida me quedé con la imagen de que Twitter era un patio de vecinos, una especie de ventana indiscreta desde donde observar otras pequeñas ventanas, breves: una foto, o “avatar”, y una corta frase de texto de 140 caracteres. Y estaba claro que si tus vecinos eran aburridos, aquello resultaba demasiado anodino. Decidí ampliar mi patio: largos años de trasnoche buscando la mejor conexión y la horita menos canaria me predispusieron a buscar más allá a quien añadir,”seguir” en mi patio de Twitter.
Las recomendaciones en la web apuntaban al extranjero. Así que mi “timeline”, mi ventana de Twitter se llenó de frases en inglés, de arrobas y de enlaces: educadores, diseñadores, famosos de allá, “gurus” … Aunque el traductor de Google mejoraba, y las frases en inglés eran cortas, poco era capaz yo de escribir, echaba de menos mi lengua, y mi paso siguiente fue buscar: en Argentina, México, Chile y Estados Unidos había “personas” que tuiteaban en español.
Porque en seguida aprecié que fuesen “personas”: me respondían al citarlas o “retuitearlas”, enviaban amables DM, me preguntaban por qué cambiaba de avatar,… Además, había tomado la costumbre de seguir a quienes mis “seguidos/as” seguían, citaban o recomendaban, y así mi “timeline” se llenó de ventanas, cientos de ventanas, de avatares y textos en múltiples idiomas, toda una locura.
Una locura que, sin embargo, a mí me gusta contemplar y “hojear”, y que goza de una cierta magia: sugerir, estimular mi imaginación, crear sintonías o debates, informar, o simplemente distraer.
En Twitter sigo eventos lejanos y lo que de ellos cuentan, se pueden organizar aventuras: encuentros, viajes, o hasta traducir las charlas TED, opinar sobre diferentes temas, jugar con las palabras, hacer micropoesía, compartir lo que escribes en el blog, tu música favorita o el lugar en el que estás…Pero bueno, otras personas han explicado y explicarán esto mejor que yo.
Entretanto, en Espańa ya había más tuiteros y tuiteras que escribían, y a quienes “seguir”: educadores/as, artistas, “social media”: periodistas, “seos”, “community managers”, y hasta, sí, también había “gurus”.
Twitter no me dejaba “seguir” a más de dos mil usuarios, parece ser porque no me “seguía” la misma cantidad, aunque, para mí, sorprendentemente, eran muchísimos, y en esa cantidad, más o menos, me quedé. Y estaba claro que era imposible leer todo lo que estas personas escribían, y menos aún lo que sugerían o enlazaban, pero yo tampoco yo lo pretendía: abría mi ventana, y de un vistazo rápido veía de qué iba el patio, algunas ventanas captaban mi atención, y ahí me dirigía. Otras habían lanzado mensajes a mi ventana y los leía y si podía o sabía les respondía. Alguna vez me atrevía a entrar en algún debate, pero Twitter no es bueno para esto: enseguida se poblaba de malentendidos, gritos y frases perdidas. Y claro, mucho azar.
El azar me llevó a aquella frase: “… hazme una caricatura con gafas de culo de vaso y un Toshiba en la mano, para que algunos vean el producto final de la escuela 2.0″. La frase, que ni siquiera iba para mí, la leí al pasar y me hizo gracia: “¿y por qué no?”, pensé, yo solía cambiar de avatar a menudo, ¿por qué no hacerlo a otra persona?
Creo recordar que pedí en Twitter una foto de esos portátiles, y que me puse a dibujar unas gafas en el mismo color y jugué con ese avatar, y lo compartí en Twitter. Hizo gracia el resultado, se comentó y retuiteó entre sonrisas e ironías virtuales.
Aquel “éxito” me animó a intentarlo con quienes lo comentaban o me pedían algo igual, y a llamarlo “potachovización”, en homenaje a quien se lo pidieron inicialmente, pero creo que eso ya lo expliqué en mi blog.
Mi intención de hacer visibles aquellas personas que seguía en Twitter o en la web y muchas horas de cambiar este y aquel avatar hizo crecer el número de “potachovizad@s”, y me resultaba agradable ver como decidían usarlo y se les veía – aún se ven- en Twitter, creando de ese modo una red informal que acercaba personas, manteniendo, más o menos, su personalidad y aspecto individual.
Cada potachovización, pedida o no, la tuiteaba yo, y la subía a un álbum de Flickr. Allí había personas de variados continentes y profesiones, y cuando llegué a 500, decidí hacer dos álbumes: “Potachovizad@s”, que hoy tiene 435 avatares, y “Potachovized”, con 71, en total son 506 hasta hoy.
Hay quienes no entendieron, o no les gustó, verse así, hubo quien me bloqueó (y yo retiré su avatar), otras personas no pude o no supe “potachovizarlas”, otras agradecieron, pero decidieron no usarlo, y otras muchas aparecen de vez en cuando, subidas de color, con gafas extrañas, como para decir que no temen más miopía que la que viene de la falta de visión de futuro y estrechez de miras que suelen tener allá arriba, en ciertas jerarquías.
Yo sigo intentando explicarlo y explicármelo, aunque hay quien lo hace mejor que yo escribiendo que quizás todo esto no sean más que “gestos de amor potachovizados”, o creando una “red para potachovizados y allegados”.
Yo sólo puedo agradecer que hayan llegado hasta aquí leyendo este relato y seguir pensando que puedo hacer desde mi ventana de 140 caracteres.
Quizás, “tuitear” esto:

“Loco de avatar”, mi contribución a #bazarlocos (y aquí, un enlace)