El 29 de abril hizo tres años que comencé este blog. Hablaba allí de Discentia, discentiae, el acto de aprender. Ya usurpaba allí yo el papel de filólogo y latino, hurgando en significados y etimologías.Ese mismo día escribí otros seis artículos, sobre Cuaderno de clase, con mis primeros enlaces, imágenes clásicas del aprendizaje, actividad discente en la universidad, diccionario de latín , Bibliotecas Online y sobre la Red de Telecentros.
Era sábado aquel día, y yo casi no sabía lo que era un blog. (¿Acaso lo sé ahora?).
Y me olvidé. Hasta que, pasado aquel verano del 2006, tras hacer un comentario en el blog "La Brújula", de mi amiga Olga (gracias), me dio por escribirlo aquí. Y por reflexionar. 195 post he escrito desde aquel primero. Muchos comentarios (gracias) que han enriquecido este blog.Pero no es de esto de lo que quería yo hablar aquí hoy, sino de identidades e imposturas, de personas y personajes, de expertos y aprendices. Y vale, claro, de mí. :-)
No es algo reciente. Hace casi un año, en "Zelig y hacer el indio" leí: "un blog es el territorio más apropiado para los Zelig, personas que adquieren otra personalidad, que se transforman, que se acoplan…"
Zelig es una extraordinaria película de Woody Allen. Un personaje que cambia y se adapta a todos los ambientes, que se integra en mil círculos, razas y eventos humanos, asumiendo distintas personalidades. Esta fábula sobre el ser humano y sus ganas de integrarse me hicieron plantearme mi presencia aquí, y mi trayectoria en estos años.Esto dice mi perfil: Profesor de Dibujo de Secundaria. Informático autodidacta. Moodler. Usuario Mac. Dibujante a veces. Aprendiz de "bloguero".
No ha cambiado mucho. Sigo siendo un aprendiz. En estos años, en persona o en la red, he podido acercarme a mucha gente experta, trabajadora, incluso sabia, de la que he aprendido mucho, con la que he compartido y debatido ideas y opiniones. He asistido a Aulatic, Moodlemoots, Espiral, Grimm y hasta a Internet en el Aula. Me he sacado fotos. He hablado. Escrito. Subtitulado vídeos. Dibujado comics.
Mucho de lo hecho está en este blog, en internet. Pero muy poco en mi vida diaria. Mis clases son tradicionales, mi trabajo, como el de la mayoría del profesorado que conozco, también. Mi incidencia en la vida diaria, casi nula. Mis conocimientos, los mínimos necesarios.Sigo siendo un aprendiz. Aún me faltan mis 10.000 horas de práctica, aún no sé "quiénes somos nosotros" y gozo de la "ineducación del tecnólogo", pero, como hace unos años, yo sigo aquí, sigo intentándolo, sigo aprendiendo, sigo compartiendo. Como Zelig, tímidamente, acercándome a la gente que me quiera enseñar y de la que quiero aprender.
Saludos.









