jueves 28 de mayo de 2009

Mi primera lección de dibujo


A veces conviene volver a las raíces.
A veces conviene repetirse.
A veces conviene recordar.

Recordar cómo mi madre me enseñó a dibujar árboles. Era yo muy pequeño. Es una lección que nunca olvidaré: sentados los dos en un banco, una libreta, unos lápices.

- "Fíjate, Pedro, ¿ves ese árbol?"
- "Sí, mamá, es muy grande."
- "Vamos a dibujarlo, Pedro. Pero no te fijes en el árbol. Fíjate en una sola hoja. Síguela con la mirada. ¿la ves?"
- "Sí, mamá."
- "Dibújala. Y sigue con la que está a su lado. Una hoja cada vez..."

Seguí dibujando un buen rato, sin ver el árbol, sólo una hoja cada vez...
Cuando le mostré el dibujo a mi madre y me volví a mirarlo, tenía delante de mí el mejor dibujo de árbol que había hecho jamás, pero sobre todo, había aprendido una lección que aún no he olvidado: había viajado por unos minutos a un mundo de hojas, brisas, luces, formas y colores que nunca me ha abandonado.

5 comentarios:

Antonio González 28 de mayo de 2009 9:31  

Quien siente su profesión así, no tiene más remedio que ser un maestro como la copa de un pino.
:)

Juanmi 28 de mayo de 2009 13:12  

Hermosa historia Pedro y ¡qué gran maestra! así no es de extrañar que un tal Pedro sea una persona con una gran sensibilidad y unos ojos capaces de mirar más allá, siempre más allá, buscando una Ítaca en cada cosa, en cada gesto, en cada palabra:
Més lluny, heu d'anar més lluny
dels arbres caiguts
que ara us empresonen,
i quan els haureu guanyat
tingueu ben present no aturar-vos.
¿Verdad que no necesitas traducción?

Víctor Cuevas 28 de mayo de 2009 15:10  

Maravilloso Pedro. Leí una vez que un maestro decía a sus alumnos: no empolléis, tan sólo dejaros llevar por la pasión; sólo eso merecerá la pena.
Está claro cuál es la tuya. Maestro.

Ricardo 30 de mayo de 2009 10:20  

Hermosísima historia. Palabras impregnadas de ternura y cariño, una lección de un maestro del dibujo y de la vida. Cuánto se aprende contigo, Pedro, y qué valioso. Muchísimas gracias de todo corazón a tu madre por sus enseñanzas y a ti por compartirlas. Tu dibujo es genial. ¡Qué sensibilidad! Un fuerte abrazo.

P.D.: Conforme iba leyendo el post me iba imaginando el excelente vídeo que se podría hacer con él.

alucinao 16 de julio de 2009 23:59  

¡vaya post más cojonudo!(con perdón)