domingo, 30 de marzo de 2008

Perfiles y cambios de imagen (no me gustan los bustos de yeso)














Perfil y foto

Ayer, una amiga me hizo notar una disonancia evidente entre la inusualmente alegre imagen de mi perfil de ayer, y unas palabras que había escrito anteriormente. A quienes ya me conozcan (al menos virtualmente) sabrán que en mi perfil suelo cambiar de imagen con frecuencia.

Aparte del consabido exhibicionismo que se esconde siempre detrás de un blog, hay en estos periódicos cambios una intención clara de actualizar, de informar sobre mí, sobre mi imagen exterior, pero también sobre mi estado de ánimo, mis momentos, de seducir, por qué no, y de confundir, si llega el caso. Existen Twitter y otros recursos, pero yo necesito imágenes.

Y también es cierto que hay blogs y redes donde no hay foto de quien escribe, a veces no hay nada, a veces una imagen genérica, una pintura, un paisaje. Asimismo los datos personales pueden ser mínimos, nulos o incluso completamente falsos. Es su elección y la respeto.

Yo pretendo que detrás de este blog haya una persona, un ser real, ( todo lo real que yo pueda ser aquí ), y por tanto, cambiante. Y eso no lo puedo expresar con una imagen estática. 

No me pidan pues que ajuste mi foto a todo lo que escribo, ya que me representa a mí, no mis palabras. Admitan la desconexión entre un texto serio y un ánimo alegre, un artículo sobre la soledad y una foto en compañía. No significa eso que yo no sienta lo que escribo, más bien al contrario, y por eso no me pidan que me vista con el rígido aspecto de un busto de yeso. 

No me gustan los bustos de yeso

No, no me gustan esos bustos, imágenes estáticas como representación de personas. Tomados de los antiguos romanos y de sus máscaras funerarias, me parecen una congelación de la vida. Sin brazos ni piernas, son para mí también una mutilación visual.

Cuando yo tenía 16 años acudí a la Escuela de Artes y Oficios de Granada a recibir clases de dibujo. Uno de los ejercicios consistía en dibujar con carboncillo un busto en escayola de Beethoven. Aunque uno de los secretos del dibujo consiste en olvidarse de qué o quién estás dibujando, y concentrarse en dibujar sólo lo que ves, a mí me costó mucho olvidar la cara de aquel ser, entre doliente y furioso, que allí estaba representado. 

Sin dudar de su eficacia en mi aprendizaje del dibujo, en la captación y representación de luces y sombras, a partir de entonces, escuchar la música de Beethoven se asoció en mi mente a esa cara y a ese sufrimiento, que indudablemente no le acompañaron ni en toda su vida ni en toda su música.

miércoles, 26 de marzo de 2008

Romance Sonámbulo
(verde que te quiero verde)

Federico García Lorca

ROMANCE SONÁMBULO - A Gloria Giner y a Fernando de los Ríos
Verde que te quiero verde. Verde viento. Verdes ramas. El barco sobre la mar y el caballo en la montaña. Con la sombra en la cintura ella sueña en su baranda, verde carne, pelo verde, con ojos de fría plata. Verde que te quiero verde. Bajo la luna gitana, las cosas le están mirando y ella no puede mirarlas. Verde que te quiero verde. Grandes estrellas de escarcha, vienen con el pez de sombra que abre el camino del alba. La higuera frota su viento con la lija de sus ramas, y el monte, gato garduño, eriza sus pitas agrias. ¿Pero quién vendrá? ¿Y por dónde...? Ella sigue en su baranda, verde carne, pelo verde, soñando en la mar amarga. Compadre, quiero cambiar mi caballo por su casa, mi montura por su espejo, mi cuchillo por su manta. Compadre, vengo sangrando, desde los montes de Cabra. Si yo pudiera, mocito, ese trato se cerraba. Pero yo ya no soy yo, ni mi casa es ya mi casa. Compadre, quiero morir decentemente en mi cama. De acero, si puede ser, con las sábanas de holanda. ¿No ves la herida que tengo desde el pecho a la garganta? Trescientas rosas morenas lleva tu pechera blanca. Tu sangre rezuma y huele alrededor de tu faja. Pero yo ya no soy yo, ni mi casa es ya mi casa. Dejadme subir al menos hasta las altas barandas, dejadme subir, dejadme, hasta las verdes barandas. Barandales de la luna por donde retumba el agua. Ya suben los dos compadres hacia las altas barandas. Dejando un rastro de sangre. Dejando un rastro de lágrimas. Temblaban en los tejados farolillos de hojalata. Mil panderos de cristal, herían la madrugada. Verde que te quiero verde, verde viento, verdes ramas. Los dos compadres subieron. El largo viento, dejaba en la boca un raro gusto de hiel, de menta y de albahaca. ¡Compadre! ¿Dónde está, dime? ¿Dónde está mi niña amarga? ¡Cuántas veces te esperó! ¡Cuántas veces te esperara, cara fresca, negro pelo, en esta verde baranda! Sobre el rostro del aljibe se mecía la gitana. Verde carne, pelo verde, con ojos de fría plata. Un carámbano de luna la sostiene sobre el agua. La noche su puso íntima como una pequeña plaza. Guardias civiles borrachos, en la puerta golpeaban. Verde que te quiero verde. Verde viento. Verdes ramas. El barco sobre la mar. Y el caballo en la montaña.
Federico García Lorca - 2 de agosto de 1924

Verde que te quiero verde.
Verde viento. Verdes ramas.
El barco sobre la mar
y el caballo en la montaña.
Con la sombra en la cintura
ella sueña en su baranda,
verde carne, pelo verde,
con ojos de fría plata.
Verde que te quiero verde.
Bajo la luna gitana,
las cosas le están mirando
y ella no puede mirarlas.

Verde que te quiero verde.
Grandes estrellas de escarcha,
vienen con el pez de sombra
que abre el camino del alba.
La higuera frota su viento
con la lija de sus ramas,
y el monte, gato garduño,
eriza sus pitas agrias.
...



lunes, 24 de marzo de 2008

Infidelidades y repeticiones en Red (sexo o sex)

No se llamen a engaño y disculpen, el sugestivo título de este post, así como añadir la palabra sexo ( o la internacional sex) está destinada meramente a aumentar la freudiana curiosidad y el interés por su lectura. ;-)

Pido disculpas también si éste, o parecido artículo, lo ven más o menos repetido en otros de mis blogs, redes o rincones de Internet.

En realidad me voy a referir aquí a si el participar en una o varias redes, afecta a la creatividad, productividad o incluso individualidad del escritor/a de blogs.

Desde que abrí la red "Claustro Ideal Oficial" , o simultáneamente a ella, la participación en este blog sufrió una parada.

Posteriormente entré en la red "Internet en el aula" y mi participación en aquella red se detuvo también.

Asimismo, mis intervenciones en el VII-CIO, aparte del parón vacacional, me resultan cada vez más costosas y difíciles.

Y no hablemos ya de mis páginas en Facebook o Myspace, detenidas también, fundamentalmente por mis carencias en inglés.

Y aún así considero que paso excesivas horas delante del ordenador, intentando comunicar, comentar, contestar, pero parece que mi esfuerzo no rinde resultados prácticos. La maraña de información se va superponiendo como los papeles y proyectos sobre mi mesa.

Me temo que aún no consigo ser multi-tarea.

jueves, 6 de marzo de 2008

Simplificando...

Terminado ya el VI-CIO, dedicado a las TICs, es ya el momento de retirar artilugios de este blog.

= S I M P L I F I C A R

Aunque los blog permiten añadir diferentes pantallas, bloques, vídeos, un blog sigue siendo específicamente texto, enlaces y alguna imagen o vídeo que ilustren el mensaje. Prácticamente un diario personal.

Para los otros elementos son mejores las redes sociales, las web o wikis específicos, porque además, incluyéndolos en un blog, éste se ralentiza y se "emborrona" visualmente.

Si durante el VI-CIO defendí la inclusión de estos chismes o "widgets" es por que también creo que debemos perder el miedo a experimentar, probar y buscar en lo posible la mejor comunicación, más allá del texto, pero sin perder de vista que lo importante es el mensaje y el debate.

Así pues, no se asombren, volvemos a lo simple.


(Pero no se preocupen, que he creado otro blog experimental (que he llamado VI-CIO) para seguir jugando y probando)

E... L... E... C... C... I... O... N... E... S... mediocres

No pensaba escribir sobre elecciones, y de hecho no sé si esto es escribir sobre elecciones, quizás sea más sobre la juventud, el tiempo, las diferencias y el desánimo, pero dos circunstancias me animan a hacerlo:

Primero, el post de Montse Pedroche, "Cortes Jóvenes en Castilla la Mancha" y en especial el vídeo de la canción de Jarcha "Libertad sin Ira":


En aquellas fechas yo no era tan joven como Montse, pero aún no podía votar, así que podría ser comosus alumnos de Bachillerato, y evidentemente, entonces no visitábamos Parlamentos y difícilmente alcanzábamos a comprender la situación, pero hoy, como ayer, la piel, que no entiende de edades, se me sigue erizándo cuando escucho esta canción, y hasta me dan ganas de votar y todo...

Han pasado treinta años y estamos de elecciones... a b u r r i d a s... nuestros políticos se han hecho (más) mediocres y debaten, dicen ellos, sentados, enseñándose gráficos y recordando viejas afrentas. "Es la economía, estúpido!"... se aprendieron bien y tarde el viejo eslogan de Clinton, y repasan los porcentajes como quien lee los diez mandamientos... al fin y al cabo viven de los porcentajes...

No sé exactamente quien eligió estos líderes, qué los hace mejores o peores a los anteriores, cuánto tiempo hace (sin contar el teatro de la campaña electoral) que pasaron por un mercado, se sentaron en una escuela, esperaron en un hospital...

Por eso, y esta es la segunda parte, frente al visceral "con cabeza y corazón" o el casi escatólogico "vota con todas tus fuerzas", me ha sorprendido el "Yes We Can" o "Ready to Go" de la campaña de Obama, y el ver caras conocidas de artistas norteamericanos implicándose en una campaña, frente a nuestros artistas recaudadores, que sólo aparecen una vez al año, cuando quieren hablar de sus discos, películas o de sus ganancias multimillonarias perdidas.

Y por supuesto, faltan mensajes e ideas de futuro, porque en esta democracia, "consolidada" o "amorcillada", hay que vivir al día, los partidos ya son otras empresas con poco margen de maniobra, y ya nos dirán más adelante qué pueden o saben hacer con nuestros votos y nuestros fondos.

Como ven, para mí, no todo está mejor después de treinta años.

Yes We Can


Fired Up, Ready to Go