lunes, 21 de abril de 2008

¡ Gracias, Carmelo !

Cuando he de escribir, pensar, imaginar acerca de una persona dedicada a las TIC en un centro educativo, siempre me viene a la memoria Carmelo.

Carmelo, profesor de matemáticas, recientemente fallecido, siempre sonriente, trabajador incansable y fanático de la Informática, creo que nunca fue coordinador TIC, pero hizo, creo, lo que debe hacer un coordinador TIC.

Lo conocí en 1997, cuando llegué al IES Nueva Isleta de Las Palmas de Gran Canaria. Un mal año para mí, en lo familiar. Año de hospitales, tratamientos... Pero esa es otra historia.

Hasta conocer a Carmelo, para mí había dos informáticas, la de casa, con mi viejo Mac a colores para dibujar y crear, y la de los centros, con esos cacharros grises y oscuros hechos para escribir actas, exámenes y memorias anuales.

Con Carmelo descubrí las redes. Antes de que muchos supiésemos qué eran, Carmelo, con sus tenazas, cables y conexiones, había "enredado" los ordenadores del aula de informática, los había conectado a un módem y conseguía navegar a las "estratosféricas" 58K de entonces.

Cada vez que algún cacharro de aquellos fallaba, que fallaban, vaya si fallaban, allí estaba Carmelo, con una sonrisa, para ayudar: "reinicia, pulsa ctrl+..., vamos a ver las conexiones,...". Aquello suponía para él subir y bajar escaleras, cargar con discos duros o monitores, pasear rodeado de CDs,...

En el año 2000 nos metió en un proyecto, "échanos un cable". No sé si fue red.es, pero sé que alguien de lejos nos daba los cables, las canaletas,, las conexiones, y se trataba de tender cables para conectar las aulas y departamentos. Carmelo nos animó y convenció, y allí nos vimos un puñado de profes y alumnos, taladro y destornillador en mano, subidos a escaleras o pupitres extendiendo una red de cables. Y lo curioso es que funcionó. Carmelo nos guió, y al poco tiempo yo pude navegar desde el ordenador desde mi aula de Dibujo. Mis dos informáticas comenzaban a fundirse.

Carmelo fue el primero en diseñar una web para el centro, en grabar en CDs las fotos que allí hacíamos, en hacernos fácil lo que nos parecía imposible. Y siempre sonriendo. Sólo lo podías notar algo cansado o mal cuando su sonrisa no era completa, ¿Qué pasa, Carmelo, otro apagón en la red, ese PC que no funciona?, ¿mucha tarea, Carmelo?...¡gracias, Carmelo!...

Luego llegó la red "Medusa", sus claves y contraseñas, su servicio de atención telefónica, sus "coordinadores Medusa", sus PCs de 128 megas, sus redes bloqueadas a las 11 de la mañana,... pero ahí estaba Carmelo. No sé si llegó a ser coordinador Medusa, supongo que no, bastante tarea tenía con ser él mismo, con enseñar, arreglar, sonreir, ayudarnos día a día.

Luego vino su enfermedad. Poco a poco se recuperó. Yo cambié de centro. Volvió a enfermar de nuevo. Aquella vez no pudo ser. Dejó un gran vacío. De vez en cuando tecleo la web del IES Nueva Isleta esperando ver lo que él hizo, y nada aparece. Supongo que sigue, seguimos, esperando a Carmelo. A lo mejor se llevó ese último código. A lo mejor también la web lo echa de menos...

Saludos, Carmelo, y gracias, amigo.