domingo, 2 de diciembre de 2007

TICs - Cinco claves... o la obsesión por los objetos

Quiero comenzar aclarando que, en modo alguno me considero un experto en nada, y que pongo este título porque escribo esto después de leer, y comentar en su blog, el artículo de Pere Marquès "5 claves para una buena integración de las TIC en los centros docentes".

Estos últimos días se vienen publicando estadísticas e informes que no dejan en buen lugar ciertos aspectos de nuestra educación, (aunque habría que decir que seguramente tampoco saldrían bien paradas nuestras telecomunicaciones, transportes, o sectores empresariales, científicos o políticos ante informes similares).

Yo los informes y estadísticas los analizo desde la perspectiva del "medio pollo para dos", sólo funcionan bien en grupos homogéneos y bien estructurados, lo que no es el caso del sector educativo, y menos aún de la educación con TIC en este país. Pero pueden servirnos, bien manipulados y sazonados, de punto de partida de un debate.

Así pues, el informe del CNICE-Santillana, el informe del plan Avanza, el avance del Informe PISA de la OCDE, no dejan en muy buen lugar ni los resultados en general, ni el uso que se hace de las TIC en educación, en particular. Podríamos sumar a ellos, ya que hablamos de TIC, el informe de la OCDE y de la Comunidad Europea sobre el alto coste y baja calidad de las comunicaciones en España, rápidamente rebatido, aunque parece que sin mucho éxito, por el secretario de Estado para las Telecomunicaciones.

No sé si nuestr@s responsables educativos serán tan rápid@s en negar los resultados de esos informes. Lo más seguro es que se escondan el tiempo que puedan y al final resuman todo en ese 80% del profesorado que no usa las TIC en clase, hablen de un plan nacional, regional o local, y prometan 1,3 ordenadores por alumno, y una conexión de ... indefinidos megas, a lo mejor un premio nacional de TIC, un congreso estatal, en fin, lo que se pueda dar...

Por eso es de agradecer a Pere Marquès la rapidez con que nos ha mostrado sus cinco claves para mejorar el uso de las TIC, si bien quede claro que yo no estoy de acuerdo en su énfasis en la instalación de pizarras digitales interactivas u ordenadores en cada aula como solución, como tampoco lo estaría si se tratase de cámaras de vídeo, PDAs, OLPC, o cualquier otro "objeto" milagroso.

Me parecen mucho más atinadas las opiniones, anteriores a estos informes, de Boris Mir en este artículo en su "Mirada Pedagógica", o, posteriores, de Fernando S. en su Gabinete de Informática.

¿Y por qué opinaré yo esto? pues porque estos dos autores hacen hincapié en un cambio de roles, de hábitos, de métodos, no de materiales. No basta con proyectar en una pared, interactiva o no, ni con hacer digitales unos libros de papel, hay que pasar del ver al hacer, del escuchar al expresar, del copiar al crear, del repetir al opinar, y ahí está lo difícil.

Porque además todo ello sucede en un estado general educativo marcado por desigualdades entre comunidades, localidades, centros y alumnado, carencias de infraestructuras básicas, ratios abusivas, salarios modestos, currículos decimonónicos, burocratización y falta de tiempo para la formación y coordinación pedagógica.

¿Que si queremos pizarras electrónicas? por supuesto, y portátiles, ordenadores, proyectores, cámaras, conexiones que funcionen, redes estables que permitan ver videos o compartir recursos, líneas teléfonicas, SMS, webs, dominios, aulas virtuales, ... que se acaben las colas frente a las aulas de informática, los estadillos de uso de la cámara, o del portátil...

Sin embargo, antes de eso, permítanme que yo pida homogeneidad, coordinación, condiciones dignas en los centros, ratios razonables, currículos adaptados a cada edad y al siglo y mundo actual, espacio para deportes y artes, salarios dignos, personal administrativo y no docente, tiempo para reuniones, proyectos y formación...

¿Es mucho esto que pido? posiblemente sí... quizás sea más fácil poner una caja electrónica en cada aula. Siempre podremos pegar ahí el calendario... hasta las próximas elecciones.

3 comentarios:

Pere Marquès dijo...

Buenos días Pedro.

Quiero felicitarte por tu artículo, por la informaicón que aportas y por tus (a mi entender) certeros planteamientos.

Solamente, como ya he contestado en mi blog, incidir en que:
- Una cosa es saber DONDE conviene llegar, y estoy de acuerdo en lo que dices.
- Y otra cosa es COMO llegar allí. Y lo que sostengo es que para llegar a la meta de este cambio metodológico generalizado en las aulas, primero es necesario que este 80% del profesorado que hoy no usa las TIC con sus alumnos se acerque a las TIC, las integre en su quehacer, vea que le ayudan, lgre experiencias de éxito en su uso didáctico, empiece a disfrutar de ellas, se atreva a ir utilizando modelos cada vez más complejos e innovadores... Y así se irá acercando a la meta que compartimnos.

Y en este marco lo que sostengo es que la pizarra digital (ordenador + Internet + videoproyector) es el instrumento ideal: fácil, puerta de acceso a infinita información y materiales didácticos, múltiples modelos didácticos (muchos de ellos centreados en la acción de los estudiantes)...

Desde la pizarra de tiza y los libros... creo que no hemos tenido un instrumento tan idóneo y lleno de posibilidades para la enseñanza y el aprendizaje.

Un cordial saludo y seguimos...

Pedro Villarrubia dijo...

Gracias, Pere, a tí por abrir (y continuar) este debate, que debería ser la base de muchos planes nacionales y autonómicos, y estar en la mesa de todos l@s expert@s, si es que est@s existen, cosa que dudo cuando leo currículos y planes.

Yo tan sólo comparo, y sé que puede ser demagógico, la situación de la mundialmente famosa escuela de Ayerbe, y la de las clases de 25-30 alumnos a la que acuden mis hijos, y me pregunto si la situación cambiaría en estas últimas sólo instalando algún recurso TIC (pizarra u otro) como se hace con los ordenadores, y dejando al albur del tiempo libre y motivación de los maestros su formación y los recursos para utilizarlos.

Si los medios no suponen una mejora sustancial en la efectividad, en el tiempo de los docentes, si no están integrados en un proyecto más amplio, si no suponen un cambio efectivo de currículos y métodos de trabajo, si no vienen acompañados de recursos y formación real, veo difícil incentivar su uso tan sólo con su instalación en las aulas.

Y eso por no hablar de las macro-inversiones económicas y las macro-comisiones adjuntas que serían necesarias, en un Estado cuyo gasto educativo continúa por debajo de la media europea, y sus sueldos por debajo del IPC.
http://www.lavanguardia.es/lv24h/20070626
/51366681179.html
aunque quizás el gasto no sea todo, sino la manera de administrarlo, http://magisnet.com/articulos.asp?idarticulo=2872

Saludos

JoanQ dijo...

Coincido contigo, Pedro.

En pocas palabras: las máquinas no van a hacer el cambio, el cambio lo debemos hacer nosotros, los humanos, ayudados, si conviene, en las máquinas.