miércoles, 27 de junio de 2007

Moodle, ... ¿alguna pega? (2) - Encuentros y desencuentros

Preguntaba yo anteriormente sobre Moodle: ¿Alguien le encuentra alguna pega?

Pues sí, yo mismo.

Porque lo que, evidentemente, hace que Moodle resulte un caballo ganador en esto de los cursos a distancia, puede convertirlo por culpa de ese mismo éxito, por una mala comprensión, o por un mal uso, o abuso, de sus recursos, en una auténtica pesadilla educativa.

Apuntaré algunas ideas, que no son todas mías, en gran parte están en el libro de Gilly Salmon, E-actividades, de Editorial UOC, y que posiblemente no sean específicas de Moodle, sino de muchos otros sistemas de cursos a distancia:

- Generalmente faltan en los cursos las dos primeras fases que menciona G.Salmon, la de Acceso y Motivación y la de Socialización. Parece que, acostumbrados como estamos a entrar en la clase y comenzar a hablar, damos por sentado que todos conocen la metodología del curso y que todos se han visto ya en los pasillos, pero deberíamos saber que eso no es así, y obrar en consecuencia, y aunque eso retrasase el comienzo de “las tareas”, esas dos fases deberían formar parte del aprendizaje en cursos de este tipo.

- El efecto “espejo. Esto no es del libro, al menos que yo lo recuerde. Creo que se da en estos cursos este efecto, que yo definiría como: dar por sentado que los otros participantes del curso ven lo que yo veo, hablan o escriben como yo hablo o escribo, y reciben la información en el orden en que yo la recibo. Pero eso no es así. Estas plataformas permiten el acceso desde distintos tipos de ordenador, navegadores, países e idiomas. A su vez los cursos y los usuarios se pueden configurar de muchos modos, para recibir información por correo o no, para incluir esta o aquella opción. Es importante atravesar ese espejo y aprender a mirar y a escuchar a los participante del curso, lo que será más fácil si completamos las primeras fases antes mencionadas.

- Los malos entendidos. Consecuencia de lo anterior, asignamos con frecuencia sentidos categóricos a expresiones ocasionales, intenciones más amplias a comentarios concretos, falta de comunicación o ausencia a errores de protocolo. Por supuesto que la plataforma puede decirnos si alguien está conectado, pero eso no nos garantiza la comunicación directa ni la inmediatez que se daría en un encuentro presencial.

- Falta de E-actividades. Generalmente los cursos están plagados de actividades similares a una clase presencial: leer un texto, buscar información, elaborar un comentario, entregar un documento, casi siempre de modo individual. Aún no se trabaja con las posibilidades específicas que nos permite la tecnología, a no ser la mera sustitución del papel, el sobre y sello por documentos electrónicos.

- E-valuación. La evaluación no es una nota, un número, un crédito o un certificado. Los participantes necesitan saber, electrónicamente, que no se están equivocando, necesitan saber si han obtenido un éxito o un fracaso, si deben mejorar o completar su trabajo.

Estas son algunas de mis pegas ¿mejorará esto en el futuro?

yo espero que sí, pero ...

¿Qué opinan ustedes?

5 comentarios:

Olga dijo...

Lo que estás contando, Pedro, es que el problema no es tanto tecnológico - es decir la idoneidad de Moodle como LMS, sin duda manifiestamente mejorable... y menos mal que mejora-, sino que hay un problema de base: la formación del profesorado. ¿Sabemos hacer elearning?
Recordando la metáfora de Platón: tenemos un carro con caballos (moodle), tenemos unos aurigas que aprenden... a base de darse golpes (los profes, que ya tienen con que el caballo tecnológico no se les desboque), no sabemos si tenemos pistas o vamos campo a través... dado lo descuidada que es en esto nuestra administración educativa y sobre todo nos falta el mapa que nos diga hacia qué horizontes podemos ir.
Y en la cabina del coche van nuestros sufridos alumnos, pegando botes con las piedras del camino...

Anónimo dijo...

Pedro, tengo tantas pegas que no me caben...
Las resumo en una pregunta: ¿porqué demonios estamos "tele-trabajando" si estamos todos juntos en la misma aula y podemos hacer prácticamente lo mismo "analógicamente"?

Y que conste que uso moodle a troche y moche!

Un saludo,

Boris

Pedro Villarrubia dijo...

Voy a escribir (¡oh, no!...) otro post, pero agradezco vuestros comentarios, Olga y Boris.

Efectivamente, no es Moodle, sino el uso-abuso-maluso que hacemos de él. Tenemos buenas herramientas pero aún no sabemos muy bien cómo usarlas (no preguntemos a nuestras administraciones educativas...más bien pidamos o exijamos, si nos dejan)

Y supongo que lo hacemos como cuando nuestros alumnos se mandan SMS de pupitre a pupite. Todavía somos curiosos, nos gusta probar medios nuevos. A veces probar es el único medio que tenemos de aprender aunque sea usando medios que serían analógicos.

(Os lo cuento después de pasar dos noches diseñando en ordenador un cartel para lo que antes usábamos rotuladores, tintas y un papel enorme...)

Saludos, ... y buen verano.

Educación Critica dijo...

Otra pega más.... y muy importante. ¿cumple las condiciones "obligatorias" de accesibilidad?.
Un saludo
Andrés Ángel

Pedro Villarrubia dijo...

¡Huy, Angel, ...si nos pusiésemos a medir la accesibilidad, malamente se salvaría ninguna web.

Un ejemplo: hace unas semanas se averió el teclado del PC a mi mujer. Estaba haciendo un curso de Moodle, y con el ratón apenas pudo pasar de la página de acceso al curso.

Es un poco como pasa con los centros escolares. Parece que sólolo al final al arquitecto, o a la Administración educativa, se les ocurre cómo poder entrar con una silla de ruedas o un carrito de bebé. Y así nos encontramos con rampas imposibes. Y llevamos años así...

Saludos y gracias por tu comentario.