martes, 8 de mayo de 2007

Fundamentales, instrumentales, troncales y comunes

Por si alguien no lo hubiese notado, a mí me gusta jugar con las palabras.
Me gusta jugar con mis hijos a decir palabras imposibles, combinadas, monosílabos, de idiomas inventados.
El mismo nombre de este blog vino de jugar con la palabra docente y sus variaciones sonoras y raíces antiguas.

Y no me vino mal. Llamarle Discentia me obliga a mirar desde otras perspectivas, desde el alumno, desde el otro lado del pupitre, desde el pasado latino, desde la humildad de un aprendiz.

Porque, eso sí lo habrán notado, yo no soy ningún sabio. Me equivoco a menudo, me atropello escribiendo, me contradigo, y las ligeras revisiones no me dan para encontrar mis errores, ortográficos, o peor aún, mentales.

Viene todo esto a cuento de fundamental y fundamentalista. Fijénse qué pareja: tan iguales y tan diferentes, de tan buena prensa una y tan desprestigiada la otra. Me viene a la cabeza especial y especialista. ¿Aquí los valores se invierten, no?

El otro día me dió por escribir: ...asignaturas llamadas instrumentales, o fundamentales, que yo suelo llamar "fundamentalistas". Fue una figura retórica, está claro que yo no las suelo llamar ni fundamentales ni fundamentalistas, de hecho apenas hablo con ellas, si son ... asignaturas!

Lo digo porque hoy recibí un comentario de un señor llamado Anónimo (Onésimo debe de ser, seguramente, ... las prisas...) que me escribe :
¡Fundamental las materias "fundamentalistas" para evitar redacciones como "...habían playas y barcos de pesca..."!

Ni que decir tiene que corregí como pude mi crimen de lesa dis-ortografía, aunque no puedo garantizar que la solución sea la correcta, ni que no vaya a cometer en el futuro crímenes semejantes u otros, como cuentas mal sumadas, o verbos ingleses mal transcritos.

Y debo advertir también que no publicaré comentarios de personajes con semejante nombre, Anónimo, que tanto se repite, y con semejantes preocupaciones, pues se me llenaría el blog de ogros, duendes y ortos (en el sentido argentino de la palabra), comas, comillas y signos de admiración, que poco aportarían a este modesto blog y que pueden encontrar su acomodo en otros foros más de su gusto.

Sean bienvenid@s en cambio, quienes desde posiciones contrarias o favorables, más sabias o más ligeras, quieran aportar sus opiniones o comentarios.

Y yo me pregunto: ¿Quién inventa estos adjetivos (fundamental, instrumental, troncal, común) y los aplica a esta o aquella materia?