domingo, 8 de febrero de 2015

El Día de la Marmota (25 años / 2 )


"El día de la Marmota" es una película de 1993 que aquí se llamó "Atrapado en el tiempo", con esa sutileza que caracteriza a nuestros distribuidores, quizás porque aquí pocos sabemos lo que es una marmota.

Como toda buena película, ésta puede tener diversas lecturas: cómica, romántica, crítica y hasta metafísica. La trama, para quien no la conozca es alguien que se ve condenado a repetir el mismo día una y otra vez… hasta que consigue cambiar.

En estos días en que reflexiono, o lo intento, sobre mis 25 años como profesor, y quizás también por ser en estas frías fechas cuando transcurre la película, me ha venido a la cabeza, dándole mi propia lectura… educativa.

Y es que tiene esto del trabajo docente mucho de estar atrapado en el tiempo, del reloj que repite las horas, los días, los centros, las aulas, de cursos, recursos y discursos repetidos,… y sí, también alumnos que repiten.

Pasan los años, los cursos, las legislaturas, y parece que todo vuelve a comenzar cada mañana, cada curso, que nada se aprendió de lo de ayer, que te vuelven a repetir y a repetirte.

Cambian alumnos, compañeros, centros, leyes y gobiernos, lo que antes eran diapositivas ahora son cañones (de luz), a las fotocopias les sustituyeron los pdfs y a la televisión y el video Youtube, pero básicamente todo se repite.

Y hay algo que no cambia: la progresiva disminución del tiempo, valoración y esfuerzo dedicado a las Artes y la Cultura en nuestra educación. 

Desde que aprobé las oposiciones de Dibujo de FP, hace ya 25 años, ha habido una continua disminución de horas… y de compañeros. He trabajado en departamentos de Dibujo de hasta 5 profesores y hoy en día raro es encontrar algún profesor/a de dibujo que no trabaje solo/a en su centro, como esa rara especie en extinción, que se mantiene … como algo anecdótico.

Estos días, en un nuevo día de la marmota, como ya lo hicimos estos años cada vez que una ley nos cambiaba las reglas y las horas, hoy los pocos profesores que aún quedamos de disciplinas artísticas, Música, Dibujo, nos movilizamos para pedir que con esta nueva/vieja ley LOMCE no desaparezcan, aún más, horas de enseñanzas artísticas, primero en Primaria y luego en Secundaria.

Pero me temo lo peor, porque ¿qué se puede esperar en un país donde sus maestros reciben una preparación artística más que discutible, donde no existe especialidad de maestro en artes plásticas, y lo que es más grave, a pocos le importa que sea así?. Si el maestro/a apenas aprecia el arte o lo ve como algo molesto innecesario o repetitivo, ¿qué formación artística podemos esperar?

Así que hay algo que no se repite: cada curso mis alumnos/as de 1ºESO llegan a clase cada vez más sin conocer los colores, los materiales, sin ilusión por crear, sin saber usar un pincel, sin usar el lápiz más que para arrojarlo a sus compañeros, sin bloc de dibujo, casi sin ideas ni originalidad, y lo que es peor: sin autoestima.

No es extraño pues, que en los trabajos artísticos de mis alumnos de ESO constate curso tras curso como bajan su calidad, técnica, originalidad y autoexigencia.

Pero es que al año siguiente, en 2ºESO no darán Plástica, darán Música, que seguramente odiarán tras no haberla dado en 1º, … y en 3º y 4º… quién sabe ya lo que darán.

Lo he repetido muchas veces, aquí en el blog, a quien me ha querido escuchar, el disparate de estos currículos de horas menguantes y el desprecio constante por la creación, por el Arte y la Cultura en la educación. Un pueblo sin Cultura es un pueblo aún más pobre.

Pero me canso.

Me canso de repetir una y otra vez que las materias artísticas requieren un proceso (incubación, preparación, ejecución y crítica) que necesita tiempo y que incita a crear, actuar, estimarse.

Porque cada día, cada curso, cada ley, cada maestro y hasta cada alumno me repetirán lo mismo: esto no es importante, no es necesario, no es imprescindible.

El día de la marmota.

Otra vez.

Así que estos días, cuando me miro al espejo, en que me he dejado barba, tengo que asegurarme que al menos algo sí ha cambiado: YO





domingo, 30 de noviembre de 2014

Evaluación - Ficción - ¿vamos a contar mentiras, tralará?

Estoy realizando un curso del INTEF sobre ABP y estoy aprendiendo mucho, sobre siglas, por ejemplo, sobre cursos online, sobre su predominio textual, multiplicación de tareas, farragosidad, ilegibilidad, y, entre todo ello, sobre infinitos tipos de evaluación.

Algún día - ya prometo tanto que ni me creo yo mismo - hablaré de éste y otros cursos online y cómo, en mi humilde opinión, pueden matar la creatividad, las buenas intenciones, las relaciones y hasta la curiosidad. Pero lo que copio hoy aquí, advirtiendo ya de lo que ya dice al comienzo y al final, que puede ser mentira todo o parte de lo escrito, es una intervención que hice hoy con este título en el foro del curso:

Evaluación - Ficción - ¿vamos a contar mentiras, tralará?

Advertencia previa: todo o parte de lo escrito a continuación bien puede ser una mentira o una exageración que posiblemente copie y lo podrán leer en otro formato, en mi blog Discentia: 



Me gusta el chiste - si es que lo es - con el que comienza este foro porque refleja muy bien lo que son mis aulas: veintitantos alumnos distintos con distintas habilidades y expectativas y un docente para evaluarlos. 

Y me gusta este curso - lo poco que me gusta - porque me hace reflexionar sobre mi mediocre práctica y realidad docente. 

Y lo que no me gusta es la figura del docente como -casi únicamente- evaluador. ¿cuántas notas les damos al alumno/a en sus… 15 años de asistencia a centros escolares? multipliquemos: / evaluaciones - 15 x 3 x 10 asignaturas = 450 / controles - exámenes/mes - 15 x 9 x 10 … trabajos… notas en clase… amonestaciones… me cansé de multiplicar y sumar… 

Tampoco me gusta que se diga que lo aplicable a la evaluación de las lenguas (bonito, caro y poco productivo Instituto Cervantes ) sea aplicable a la evaluación de las otras áreas. Eso lo vengo padeciendo en la Plástica hace años donde sujeto, predicado y verbo son, según dicen los prebostes curriculares copiando a Kandinsky, punto, línea, color… y no, la Plástica y el Dibujo no son las lenguas, lo siento. 

Y lo que no me gusta - tampoco - es que a este curso vine a hablar de dos cosas: aprendizaje y proyectos, y poco he visto de eso por aquí. 

Finalmente, lamento no poder leer todas las intervenciones en este foro. Dudo incluso que el propio tutor del curso pueda. Es lo que tiene esta web textual donde todo ha de leerse y escribirse. 

Pero paso a la tarea, no sea que me evalúen negativamente, advirtiendo que todo o parte puede ser mentira o exageración, veamos…: 

¿Qué evaluación utilizo normalmente? 
Lo adivinaron: la heteroevaluación. En algún caso les he pedido que se autoevalúen, y en otras que evalúen trabajos ajenos, pero no estoy muy satisfecho de los resultados, ya que suelen hacerlo sin profundizar. 

¿Cómo organizo la evaluación? 
Cada alumno va realizando trabajos que va colocando en una carpeta. Podríamos llamarlo portafolio, pero eso sería quizás demasiado, ya que la mayoría de las veces es un batiburrillo desordenado y mal presentado donde colocan lo poco que hacen. Luego yo los califico, evaluar sería mucho, ya que ellos sólo me piden una nota, y lo anoto en mi moderna tablet (aunque estoy valorando volver a la libreta de siempre). 
En algún caso establezco trabajos de grupo. Los alumnos presentan su trabajo a los demás y en algún caso les pido que evalúen, quiero decir, califiquen, y valoren a sus compañeros. 
Al final de la evaluación suelo pedirles que hagan una valoración por escrito de lo que han hecho, lo que les ha gustado más y propuestas. 

¿Qué resultados me han dado las que he utilizado? 
Muy pobres. Mi alumnado en general es impermeable a la evaluación y a la calificación. Llevan años siendo suspendidos y evaluados y para ellos y sus padres, salvo las notas finales o algún padre/madre interesado, es una anécdota más. La Plástica y el Dibujo las ven desde primaria como materias accesorias, si no decididamente aburridas. Mi objetivo sería incentivar a crear, a mejorar y aprender equivocándose, y creo que la evaluación y valoración constante no ayuda a ello. 

¿Qué consideras que aporta cada una al proceso de aprendizaje? 
Expertos tiene ya la madre Docencia que lo dirán y escribirán mejor que yo. 

Yo valoro MI realidad: ¿Son realmente realizables, y lo que es más importante, eficaces estos procesos / procedimientos / métodos de evaluación? ¿En una clase de 25/30 alumnos hay verdaderamente tiempo/ espacio/ calma para la reflexión y comprensión de los mismos? 

¿No son las rúbricas otra tabla más - lingüística y farragosa - donde el docente - y sólo él - decide qué es lo importante y qué no de una tarea - simplifiquemos: llamémosla "Situación de Aprendizaje" - qué debe ser evaluado y qué no? 

¿Verdaderamente una tabla, perdón "rúbrica" de 8 items con 3 niveles para cada tarea, perdón "situación de aprendizaje", para 25 alumnos, para cada curso, facilita la evaluación, y sobre todo, el APRENDIZAJE, de nuestros alumnos? 

Pues yo no lo sé, así que me alegro de que todo lo que he escrito aquí pueda ser mentira. Saludos.

domingo, 21 de septiembre de 2014

25 años

25 años no es nada… menos de la mitad de mi vida.


Hace 25 años, el 7 de julio de 1989 dice en el dibujo, estaba yo dibujando con mi bolígrafo negro el patio del Instituto Mesa y López de Las Palmas de Gran Canaria.

Me presentaba a mis primeras - y únicas- oposiciones a profesor de Dibujo de Formación Profesional, estaba esperando a aquello que llamaban "encerrona", y mientras mis compañeros de promoción paseaban o mataban sus nervios como podían, yo… dibujaba.

Mucho pasó desde entonces. Nunca antes de entonces había pensado en dar clases. Aprobé a la primera y sin experiencia y quedé el primero en los ejercicios de aquella oposición. Luego, en el concurso, los puntos por la experiencia docente de otro compañero me relegaron a una digna segunda posición. 

Lo que pasó desde entonces, 25 años, no sé resumirlo en un solo post, pero sí quiero contarlo, así que, como he hecho otras veces, iré contando esta historia personal en partes.

Espero tener memoria, pericia y constancia, y a ustedes les pido… paciencia. Saludos

Educación y economía

La comparación entre farmacéuticas, petroleras y las empresas que hacen diagnósticos educativos (llámense pruebas PISA, estándares o las próximas reválidas) en este artículo me parece pertinente.

Sin entrar en teorías conspiratorias, pienso que a ellas les interesa una educación enferma para recetar más pruebas o asignaturas "fundamentales".

Nunca he sido de materias, quizás porque esto del dibujo un día lo ponen en ciencias, otras en letras, creo más en los ámbitos o en materias más amplias: la comunicación, la ciencia, el arte…

Pero, si esa "economía" que preconiza la OCDE consiste en privar a la educación del Arte, la Música, la Filosofía o el Deporte mal vamos. Crearemos educandos aún más imperfectos, manipulables, insensible e insanos.

Así que, cuando me encuentro - como en los cursos INTEF - que se valora más al "profesorado de materias incluidas en Pruebas Internacionales"… me echo no sé si a reír, o a temblar.

Pero mejor les dejo el artículo y el vídeo y valoran ustedes mismos esta "Economía educativa" o "Educación económica":

Sir Ken Robinson – The Education Economy